A un paso de salir del default

En el gobierno giojista esperan ansiosos que se terminen de acomodar las nuevas autoridades del Ministerio de Economía de la Nación, para intentar cerrar el preacuerdo que habían sellado con el equipo que conducía el ex ministro Carlos Fernández. Se trata del pago de casi 70 millones de dólares de uno de los créditos que se tomaron en los '90 para construir el dique Los Caracoles, lo que le permitiría a San Juan salir definitivamente del default.
La provincia recibió una oferta de reestructuración de los acreedores que no incluye intereses y que le significaría poner nada más que 5,8 millones de dólares. Sólo resta que la administración kirchnerista, que debe pagar el capital, dé el visto bueno.

En el gobierno hay mucha expectativa, porque la ecuación significaría salir del default -cesación de pago- y dejar de tener condicionantes por falta de pago en la banca internacional, pero son prudentes.

La posibilidad de salir pronto del default fue dada a conocer ayer por el ministro de Hacienda, Aldo Molina, luego del Tedeum por el 9 de Julio. Según el ministro, hubo una oferta que para San Juan es muy conveniente, pero hay que acordar con la Nación porque es la garante del crédito.

La deuda proviene de uno de los dos bonos que emitió la provincia para hacer el dique Los Caracoles y que tiene la provincia en default. Originalmente eran 95 millones de dólares, pero se dejaron de pagar hace 8 años y quedaron pendientes 60,8 millones en concepto de capital. La encargada de poner esa plata es la Nación y la provincia se tenía que hacer cargo del 13,2 por ciento de interés anual, porque así fue convenido.

El bono está en manos de diez acreedores y el más importante es la ANSES, con un 95 por ciento. La buena noticia es la ecuación financiera que le ofrecieron los acreedores a la gestión giojista: consiste en reestructurar el pago de los 60,8 millones de dólares de capital a través de un nuevo bono a 10 años, con 4 de gracia, pero sin agregar intereses. Lo que significa que la Nación debería pagar ese monto y la provincia zafaría de los intereses, no sólo de los futuros sino de los correspondientes a los 8 años de mora.

Según el ministro, lo único que tendría que afrontar la administración local es el pago inicial con los 5,8 millones de dólares que quedan en el fideicomiso que se afectó al pago de los créditos tomados para Caracoles. Y como esa plata ya estaba reservada, no significaría un desembolso de fondos frescos.

El Gobierno está expectante con este salvataje pero a la vez muy cauto. Sobre todo, por el cambio de ministro en Economía. Con Fernández ya estaba casi cerrado que la Nación iba a garantizar el nuevo bono y con el ingreso de Amado Boudou, habrá que retomar las negociaciones.

En Casa de Gobierno hay experiencia en ese tipo de desafíos. En diciembre se reestructuró el otro bono que se emitió por Los Caracoles. Y fue un éxito. De los 85 millones de dólares en default, se logró un quita del 82 por ciento y sólo se pagaron 15 millones de la misma moneda.

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