Paso a paso, el plan de Moreno para controlar a Papel Prensa

Con el aval oficial, descabezó a dos entidades de peso, ligadas al control de las empresas.
La primera advertencia la escucharon algunos ejecutivos de compañías vinculadas al consumo, dos semanas después de las últimas legislativas. "No se crean que esto de las elecciones nos va a debilitar", les dijo Guillermo Moreno. "No lo vamos a permitir", insinuó.

Después de varios diálogos con su jefe político -el ex presidente Néstor Kirchner- el polémico secretario de Comercio Interior, sobre el que arreciaban pedidos de renuncia, planeaba lanzar una ofensiva contra los diarios Clarín y La Nación. Para eso, entendió que tenía que apoderarse, de cualquier manera, de Papel Prensa, la sociedad que abastece de papel a los principales matutinos del país. En los últimos dos meses y medio, Moreno armó un ataque deliberado, sin pausas y que, hasta ahora, no conoce límites. Esta es la cronología de 75 días de la avanzada sobre Papel Prensa.

5 de agosto

El primer paso fue la designación de Beatriz Paglieri para ocupar un puesto de directora estatal en Papel Prensa. La mujer es abogada y ya había auxiliado a Moreno en la intervención del INDEC. "De su plena confianza", describen quienes hablaron con Paglieri, que se precia de conocer las decisiones de Cristina Kirchner antes que las mismas se concreten.

14 de septiembre

Moreno fue juntando bronca. Armó un organigrama con toda la estructura del Grupo Clarín. El 14 de septiembre, convocó a todos los representantes del Estado en Papel Prensa. Fue en su despacho, la oficina 248 del segundo piso del edificio ubicado en Diagonal Sur al 600. Allí estaban Carlos Vidal y Alejandro Turri, que eran síndicos titulares de Papel Prensa en nombre del Estado (renunciaron el miércoles pasado). También lo escuchó Jorge Cánepa, supervisor de Entidades, Empresas y Sociedades de la Sindicatura General de la Nación (Sigen). Carlos Collaso, miembro del Consejo de Vigilancia de Papel Prensa, y Carlos Mauricio Mazzón, director de Papel Prensa, llegaron juntos.

Moreno los esperaba junto con Juan Manuel Prada, a cargo de la Subsecretaría de Servicios Financieros, dependiente del Ministerio de Economía. "En las próximas reuniones de Directorio tienen que dejar constancia de la disconformidad del Estado con la gestión del Directorio durante los últimos diez años", les ordenó Moreno a los presentes. A Collasso le dijo que no entendía las funciones que desempeñaba. A Mazzón lo descalificó por no conocer a los delegados sindicales de Papel Prensa. "¿Ustedes de qué partido (político) son?", interrogó. Todos se confesaron justicialistas, salvo Vidal, que dijo haber llegado a su puesto por un "aviso en el diario".

"Con o sin ley, la que manda es Paglieri, por expresas instrucciones de la señora Presidente. El Estado va a intervenir en Papel Prensa mediante un decreto de necesidad y urgencia", denunció Collasso que le escuchó decir a Moreno. En su presentación ante un escribano, el miembro del Consejo de Vigilancia agregó que "Moreno manifestó que había que encontrar algún modo de hacer bajar el precio de las acciones o que el Estado iba a tener que expropiarla". Todos estaban anonadados.

Para intimidarlos sobre el carácter confidencial de lo ocurrido, Moreno expresó: "Como ustedes habrán visto, afuera están mis muchachos expertos en partirle la columna y hacerle saltar los ojos a quién hable". Para Mazzón y Juan Drucker, directores de Papel Prensa, fue demasiado. Presentaron su renuncia.

30 de septiembre

Collasso fue a ver a un escribano el 30 de septiembre para narrarle todo lo sucedido. Desde ese día, tiene custodia permanente.

6 de octubre

Una semana después, el 6 de octubre, el Consejo de Vigilancia de Papel Prensa labra un acta con el detalle de los acontecimientos. La sociedad, Collaso y Agea -como accionista de Papel Prensa- querellan a Moreno, Paglieri y Prada por ser presuntos autores de un plan criminal.

27 de octubre

El Poder Ejecutivo ya había decretado que sus representantes en la papelera serían Aldo Pablo Cerioli y Paglieri. Los accionistas privados se abstuvieron de votar a Paglieri en una asamblea celebrada el 27 de octubre, ya que llevaban adelante un proceso judicial contra ella. Sin embargo, Cerioli, Paglieri y Omar Gallo se convirtieron en directores de Papel Prensa.

4 de noviembre

Ese día hubo un encuentro del directorio para votar los estados contables del tercer trimestre, algo usual en las empresas. Los accionistas privados -Clarín y La Nación- aprobaron el balance. El tridente de Moreno se negó a firmar las actas. En los días posteriores la Comisión Nacional de Valores (CNV) -una repartición estatal, organizada como entidad autárquica de carácter técnico, que regula a las empresas que cotizan en Bolsa- inspeccionó la compañía, algo que no había sucedido en 20 años de Papel Prensa. El ente también le comunicó a la compañía que faltaban las actas de Directorio con las firmas completas de los balances.

10 de noviembre

La CNV intimó a Papel Prensa a presentar los estados contables. Al día siguiente, la sociedad cumplió con el reclamo, aclarando que faltaba la firma de los directores del Estado. Eduardo Hecker, al frente de la CNV, quiso conocer los motivos de esa falta. Moreno reaparece y discute con Hecker acerca de sus facultades. El titular de la CNV no quiere ser parte del plan.

11 de noviembre

Moreno le pide al ministro de Economía, Amado Boudou, que le exija la renuncia a Hecker, que se va. Boudou emite una resolución en la que transfiere todas las facultades de Economía en Papel Prensa a la Secretaría de Comercio Interior. Y nombra a Alejandro Vanoli como nuevo titular de la CNV. Papel Prensa extiende a Boudou la querella que tenía contra Moreno.

13 de noviembre

El viernes 13 van a Papel Prensa a hacer requerimientos de información. Llegan acompañados de representantes de la CNV. Ese tipo de procedimientos continúa durante el lunes, martes y miércoles de esa semana. En paralelo, Moreno se obsesionó con Vidal y Turri. Como no encontraban los errores que él quería ver, le pide a la Sigen, el organismo de control que supervisa el gasto público, que los saque de Papel Prensa. "Todos deben cumplir la ley, incluso el Estado", era la conclusión a la que habían llegado Vidal y Turri, algo que irritó a Moreno.

17 de noviembre

La Sigen pidió la renuncia de Vidal y Turri a Papel Prensa, una salida que terminó de plasmarse el miércoles. Carlos Pacios, titular de la Sigen, planteó su desacuerdo pero fue infructuoso. Desde la Casa Rosada le dieron luz verde al secretario de Comercio Interior y también Pacios se tuvo que ir.

20 de noviembre

El Boletín Oficial del viernes oficializó la designación de Daniel Reposo, que venía desempeñándose como gerente de Prestaciones en la ANSeS, junto a Boudou. Con la CNV y la Sigen bajo su órbita, Moreno tiene en sus manos a los dos organismos del Estado con injerencia en Papel Prensa. Tras lo sucedido, llovieron las críticas opositoras.

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