Paso a paso hacia la reforma

El oficialismo intentará que la Cámara de Diputados dé media sanción a la propuesta de reforma política antes del 10 de diciembre. Pero admiten que el debate podría extenderse en busca de consenso. La estrategia de la oposición.
La Cámara de Diputados avanzará en el tratamiento de la reforma política y buscará darle media sanción en lo que queda del año parlamentario, aunque el kirchnerismo admite que el debate de la iniciativa oficial podría prolongarse más allá del recambio legislativo del 10 de diciembre. "Queremos alcanzar el mayor consenso posible", proclaman desde la mesa chica de la bancada K de Diputados y afirman que el proyecto "está abierto al debate". Pero tampoco dormirán la iniciativa: el martes próximo, el ministro de Interior, Florencio Randazzo, brindará un informe y abrirá la discusión en un plenario de las comisiones de Legislación General, Justicia y Presupuesto de la Cámara baja. En tanto, la UCR, la CC, el PRO y el peronismo disidente buscarán colar la "universalización" del ingreso a la niñez en medio del debate por la reforma política "para terminar con el clientelismo".

"Si hay niveles de acuerdo y de consenso, podremos llegar (a aprobarlo) hasta antes del 10 de diciembre", afirmó el jefe del bloque de diputados K, Agustín Rossi. Aclaró que "si no, seguirá debatiéndose más adelante". El oficialismo parlamentario se alineó con la iniciativa presidencial y afirmó que "es necesario reordenar el sistema de partidos políticos en la Argentina".

El kirchnerismo considera que la reforma política ayudará a reorganizar el mapa partidario y que el sistema de internas abiertas y obligatorias "favorece a todos". Justifican su postura en que con el actual esquema de partidos "es imposible" implementar un sistema de boleta única, que reclama la mayoría del abanico opositor. Aunque los legisladores oficialistas saben que necesitarán tiempo para convencer de las bondades del proyecto al resto de las fuerzas políticas, muchas de las cuales ya salieron al ruedo con duras críticas sobre varios de sus aspectos.

Por eso no descartan que la discusión se extienda a 2010, ya con una nueva composición del Congreso, en la que el kirchnerismo precisará elaborar mayores consensos. Incluso que la sanción de la nueva normativa política quede supeditada a la discusión en el Senado, con su nueva conformación. Sin embargo, el bloque de diputados K ya evalúa los reclamos que surgieron desde los "partidos chicos", entre ellos varios de centroizquierda que acompañaron propuestas del oficialismo. Especialmente, las exigencias que el proyecto establece para mantener su reconocimiento electoral.

Los principales partidos de la oposición encontraron un extraño método legislativo de incluir en el debate de la reforma la universalización del ingreso a la niñez, después de que la decisión del Gobierno –de implementarlo por decreto– les arrebatara una de sus banderas parlamentarias. "Hemos acordado con Gerardo Morales, Elisa Carrió y Felipe Solá, entre otros, que el primer artículo de nuestra propuesta de reforma política estará destinado a terminar con el clientelismo e impedir que el Ejecutivo utilice a los pobres a través de la dádiva, el punterismo y los planes sociales", dijo el diputado macrista Federico Pinedo. El acuerdo fue confirmado por Carrió. Mientras, Francisco de Narváez volvió a rechazar de plano la propuesta oficialista y la calificó como "un intento burdo para que Néstor Kirchner sea el candidato en 2011".

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