Paso a paso, por qué está destruida la obra de la costanera

La empresa CODISTEL advirtió desde fines de 2007, en reiteradas oportunidades y por vías formales a la municipalidad que la utilización de pavimento flexible, así como el inicio y desarrollo de los trabajos en época de lluvia, conllevaría un negativo resultado.
La lectura del voluminoso expediente elaborado por el área de Obras por Contrato de la municipalidad, permite entender por qué la Avenida Juan Manuel de Rosas está destruida a poco de finalizar los trabajos de repavimentación.

Desde el comienzo, la obra de repavimentación de la Avenida Juan Manuel de Rosas, entre la calle May y el monolito, parecía condenada al fracaso. La simple lectura del expediente demuestra que encadenadas decisiones municipales anticiparon el resultado final.

A través de la licitación 01 de 2007, la empresa CODISTEL accedió a la realización de la obra de repavimentación mencionada -que incluía además del cordón cuneta, boulevard, y señalización- , en el marco del Plan 150 cuadras "Pavimento Hormigón y Flexible – 1º Etapa", con un presupuesto de 1.093.254,10 pesos.

Ya desde noviembre de 2007, la firma privada -ganadora de la mayoría de las licitaciones de obras de magnitud- advirtió que el no cumplimiento de plazos en el comienzo de los trabajos provocaría que los mismos se desarrollen en época de lluvias.

Eran tiempos de inestabilidad institucional en la municipalidad. Adolfo Fourés -secretario de Gobierno- y Marcelo Cascón -Presidente del Concejo municipal- se sucedían en las asunciones interinas del cargo de intendente, en reemplazo de Alberto Icare que solicitaba licencia por su situación de salud.

En ese marco, la ausencia de toma de decisiones, así como el no cumplimiento del pago del anticipo financiero para destrabar el comienzo de los trabajos, provocó que el inicio de la obra se postergara. "Ustedes están totalmente equivocados si pretenden pensar que el no cumplir con el anticipo financiero incurren en un simple atraso en los pagos (…); están faltando a una cláusula fundamental del contrato que incide en los precios y hace inviable la ejecución de la obra (…); están destruyendo la ecuación técnico-económica de la misma". En estos términos, el titular de CODISTEL, Wálter Luzzardi, se dirigía al Director de Obras por Contrato, Oscar de Paz, el 7 de diciembre de 2007.

Demoras burocráticas, falta de recursos, y sucesiones de intendentes mediante, consumieron el año 2008. Se pautó entonces el inicio de los trabajos para los primeros días del mes de enero de 2009.

Algunas cuestiones técnicas debían resolverse antes de ese momento: el reemplazo de hormigón por el pavimento flexible previsto inicialmente -solicitud que no fue atendida por la municipalidad con argumentos técnicos y económicos-, la subterranización del cableado de electricidad, y la necesidad de un trabajo coordinado con la empresa Aguas Rionegrinas Socidad Anónima (ARSA) debido a la presencia de caños de agua a escasos metros de profundidad y en avanzado estado de deterioro. Estas diferencias irresueltas complotaron desde el 12 de enero de 2009 -día de comienzo efectivo de los trabajos de preparación del terreno- con el cumplimiento de los tiempos y calidad de la obra.

En nota de mayo de 2008, por ejemplo, se advirtió que ya en obras anteriores la empresa lidió con inconvenientes "con los servicios ya sean las cloacas, el agua corriente y las vertientes o napas", y se planteó que "cualquier solución definitiva de esta obra tendrá que proveerla la municipalidad, luego de verificar y acordar con los distintos organismo el correcto funcionamiento de los otros servicios".

En esa misma nota, se indicó que "por nuestra experiencia consideramos que una alternativa en hormigón, es una solución duradera".

Ya el el 26 de noviembre, CODISTEL SA se lamentó por nota a la Dirección de Obras por Contrato por la demora del Ejecutivo Municipal para establecer la traza de la Av. 12 de Octubre por lentitud en las gestiones por la subterranización del sistema eléctrico. Y añade su propia necesidad de terminar con la obra cuanto antes aprovechando el buen clima. Además ya anticipa problemas derivados de la "crisis económica", y la necesidad de evitar "perjuicios técnicos y económicos que impidan que dicha obra llegue a buen termino".

Obras y notas

Si bien, el 6 de enero de 2009 se firma una nota de pedido en la que la empresa manifiesta en síntesis que en 4 meses estará terminada la obra de la avenida Juan Manuel de Rosas; el 22 de enero de 2009 CODISTEL SA presenta a la Municipalidad una nota en la que cotiza un cañero solicitado por la misma para la subterranización del cableado eléctrico y de la telefonía por un monto total de $1.302.000. Pero, el 9 de febrero de 2009 CODISTEL SA anuncia hacer "…uso expreso de nuestro derecho a dar por rescindido el contrato…" con la Municipalidad, al desconocer los Inspectores Arroyo y Fernández lo acordado con el Secretario de Economía y Obras y Servicios Publicos (Jorge Temporetti en aquel momento), los Ing. Fernandez y Cozzi y la Arq. Gonsebatt, acerca de la ejecución y pago de los cañeros para la Avenida 12 de Octubre, presupuestados en la nota del 22 de enero de 2009.

El inicio de los trabajos en plena temporada de verano provocó que empresarios turísticos se quejaran públicamente y exigieran a la municipalidad la finalización inmediata para no perjudicar el tránsito en la zona de la costanera.

Paralelamente, los problemas se multiplicaron: El 17 de febrero la firma presentó una nota a la Dirección de Obras por Contrato en la que manifiesta como interferencias en el desarrollo de la obra (y las demoras que ello trae aparejadas sin ser de responsabilidad de la contratista) la existencia de postes de electricidad (CEB), un conducto de agua de 250 mm (ARSA), y conexiones de servicios en vereda que hacen que los cañeros deban hacerse manualmente. En la misma nota CODISTEL solicitó a través de la misma dirección reemplazar la carpeta asfáltica por una de hormigón de 20 centímetros de espesor, "porque el hormigón puede ser construido parcialmente, porque puede realizarse durante la veda climática sin inconvenientes, porque tiene una vida útil que triplica a la del asfalto", y porque "está especialmente indicado para casos como este donde se encuentra una razante llena de cruces de cañerías de aguas, cloacas y desagües". Ese cambio implicaba sólo un 8 por ciento de incidencia sobre el costo total de la obra.

Dos días después, el 19 de febrero de este año, la empresa aviertió por nota que las enormes incertidumbres sobre el estado de los servicios (agua, electricidad, pluviales, cloacas), no permiten una proyección clara del tiempo que demandará la carpeta asfáltica, "y esto entrado en el invierno hace peligrar la calidad de la misma". En la misma misiva "retiró" la garantía de los trabajos de carpeta asfálticas, por dificultades de compactación, por perdidas de aguas en las redes y servicios, y por no poder saber los posibles periodos de ejecución.

Un mes después del pedido de CODISTEL -ya a fines de febrero de este año- el Intendente Marcelo Cascon respondió a la empresa comprometiéndose al pago de la subterranizacion de los cables de electricidad y telefonía, así como a tramitarlos fondos ante los organismos nacionales.

La descoordinación entre la municipalidad, la empresa, la CEB y ARSA, queda expresamente sentada en una nota cursada el 3 de abril en la que CODISTEL pide al municipio que se " intime" a la Cooperativa a que cumpla con liberar los lugares comprometidos para tres semanas antes a la fecha de la nota; y la reparación de las perdidas de agua de los caños colocados por ARSA para no comprometer mas aun el futuro de la obra. El 14 de abril CODISTEL SA envía una escueta nota a la Municipalidad en la que nuevamente advierte que ni ARSA ni la CEB habían cumplido con su obligación de liberar la traza para el buen termino de la obra.

Con esos antecedentes, el 22 del mismo mes la firma manifestó que sus advertencias no habían sido tenidas en cuenta, y que se estaban cumpliendo sus anuncios "produciéndose roturas prematuras del asfalto debido a lo antiguo y precario de los servicios que se encuentran debajo del mismo". Igualmente aclaró que no pueden dar garantías para una obra "donde los servicios no están aptos para el tipo de obra que se ejecutó".

El 7 de mayo CODISTEL solicitó la recepción provisoria de la Avenida Juan Manuel de Rosas desde la calle May hasta el monolito; y el 15 de julio -dos meses y diez días después- la municipalidad respondió que no realizaría la recepción provisional de la obra, anticipando que el tema será analizado pasada la época invernal.

En el expediente se incluyen una serie de informes de técnicos y agentes municipales, así como advertencias de la empresa contratista, que hacían previsible el final que hoy la costanera muestra: ondulaciones, roturas, baches.

En una de las últimas comunicaciones remitidas desde la empresa al Ejecutivo se proponen dos alternativas de resolución: la rescisión lisa y llana del contrato entre las partes, lo cual abriría signos de interrogación sobre quién y cuándo finalizaría con las obras pendientes; o una suerte de reconducción de la relación contractual y la búsqueda de recursos nacionales para financiar los trabajos de reparación.

Hasta el momento la municipalidad no respondió cuál de las dos alternativas suscribirá. (ANB)

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