A paso lento el municipio avanzará en la recuperación de la ex estación Belgrano

La indefinición del gobierno nacional y el creciente deterioro de un bien patrimonial de la ciudad, determinaron la decisión del intendente de intervenir sobre el edificio. Lo hará muy lentamente, condicionado por la falta de dinero.
Hace unas semanas el intendente Mario Barletta anunció la decisión de comenzar a recuperar la ex estación Belgrano, lo cual despertó un gran interés en la ciudadanía. Especialmente en los vecinos de barrio Candioti, diarios testigos del ocaso del edificio. Días atrás, comenzó a desmalezarse el predio, lo cual seguirá con tareas de limpieza y desratización.

Para emprender el ambicioso proyecto, el plan es ir avanzando muy lentamente, a medida que se vayan consiguiendo los fondos económicos. En diálogo con El Litoral, Barletta dijo hoy que “vamos a convocar al empresariado santafesino” y aseguró que apenas conocida la noticia “dos empresarios de la ciudad se comunicaron para involucrarse y estamos pensando de qué manera lo hacemos”.

Como se sabe el proceso licitatorio no ha prosperado, y aunque sólo falta la firma de presidenta de la Nación para adjudicar la concesión a la empresa Cencosud, el expediente sigue paralizado en el Ministerio de Planificación.

Primer desembolso

Sólo los gastos de la primera etapa de intervención, destinada a reparar las filtraciones de la losa -2.060 metros cuadrados- y a mejorar las instalaciones de los servicios eléctricos, sanitarios (agua y cloacas) y gas, han sido estimados en 500 mil pesos. Estos trabajos ya tienen fecha y el dinero para ejecutarlos: comenzarán en el mes de febrero del año entrante y demandarán unos dos meses.

Con respecto a la recuperación de la fachada, se prevé además de su limpieza, arreglar las veredas, correr unos metros la parada de taxis y demoler el puesto de diarios y revistas, hoy desocupado, ubicado en la esquina de bulevar y Avellaneda. “Esto comenzará la semana próxima y veremos dónde colocamos un kiosco nuevo”, explicó Barletta.

Desde la estación hacia calle Vélez Sarsfield hay un espacio verde abierto que será convertido en plaza. “Son intervenciones gestuales que tienen como objetivo detener el deterioro y dotar al lugar de una infraestructura que permita su uso”, agregó.

Paso a paso

El cronograma de tareas elaborado por las Secretarías de Planeamiento Urbano y Obras Públicas prevé varios ítems, a ejecutar en forma progresiva según la disposición de recursos económicos. Por el momento, el plan es realizarlo con presupuesto y personal del propio municipio, aunque el intendente planea reclamar los gastos a los organismos nacionales competentes (Ver aparte).

El primer paso, en el que ya se ha comenzado a trabajar, es el desmalezamiento. Luego seguirá el traslado de los pocos habitantes que hace tiempo tomaron una pequeña porción del edificio para vivir; la iluminación del predio; la colocación de un cerco perimetral de obra y el abovedamiento de calle Avellaneda.

Los trabajos en el edificio son los de mayor aliento: tras impermeabilizar las cubiertas -trabajo estimado en unos 300 mil pesos-, será necesario hacer un estudio de suelos, para evaluar el estado de los cimientos y la estabilidad de la estructura. Seguirán tareas costosas como la recuperación de la herrería, la limpieza de los marcos de las aberturas, la colocación de los vidrios -rotos casi todos-, y la limpieza de los muros exteriores.

El estudio de la infraestructura de los servicios es otra tarea por hacer e incluirá las instalaciones eléctricas, sanitarias, pluviales y de gas, donde se prevé ejecutar una nueva obra.

Con esto concluido, deberá centrarse el esfuerzo en la obra fina, recuperando la tabiquería liviana, colocando aberturas nuevas y recuperando las aberturas interiores originales. “Estamos estudiando cómo hacerlo porque sabemos que será muy costoso recuperarlas. Por eso evaluamos colocar una serie de paños fijos de vidrio para evitar que siga entrando agua, sobre todo las que miran al sur en la planta alta”, explicó el intendente. Por último, se limpiarán, repararán y pintarán los muros internos y se pulirán los pisos.

“Hoy no tenemos el dinero para encarar todos los trabajos necesarios, pero no podemos permitir que el deterioro avance a un punto de que sea irrecuperable. Por eso iniciamos un proceso de recuperación, de a poco y convocando a la ciudadanía”, finalizó el intendente.

Manos libres

El 1º de diciembre último el intendente Mario Barletta firmó la resolución 506, mediante la cual rescindió un convenio de depósito firmado el 8 de junio de 2006 entre el Organismo Nacional de Bienes -Onabe- y el municipio. Como respuesta recibió la semana pasada una nota del Onabe donde le informaban que habían girado las actuaciones al Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación, a cargo de Julio De Vido.

Ese acuerdo establecía que el gobierno local debía hacerse cargo de la guarda y custodia del edificio pero sin autorización de uso. Se celebró teniendo en cuenta que se transitaba la etapa de análisis y pre-ejecución de un proyecto urbanístico y operatoria comercial para el predio, que hasta ahora no ha prosperado.

Como viene informando El Litoral, el expediente para adjudicar a la firma Cencosud la restauración y explotación comercial del edificio permanece “cajoneado” en la Subsecretaría de Transporte Ferroviario, que depende del Ministerio de Planificación. Según se explica en la resolución que firmó Barletta, la facultad de rescindir el convenio surge del art. 2.226 del Código Civil, de aplicación supletoria al caso, que en su inciso primero, párrafo final, contempla la situación del depósito sin plazo, como el presente, que puede ser rescindido por simple voluntad de cualquiera de las partes. Este es el argumento legal que sustenta la decisión del Ejecutivo municipal para rescindir el convenio que le impedía intervenir y utilizar las instalaciones.

Reclamarán lo gastado

Todavía no hay una definición precisa del costo total de los trabajos. El intendente aseguró que “todo el dinero que gastemos va a estar asentado con escribano público para mandar las facturas a los organismos nacionales para que nos devuelvan la plata. De ahí a que me lo paguen es otra historia”.

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