Paso bajo nivel en Rivadavia: más vale nunca

Por diferentes motivos, el anhelo de los juninenses de unir la ciudad nunca prosperó. Recientemente, los concejales vetaron la intención del ejecutivo de endeudarse para poder costear los gastos de la obra.
Después de tantas promesas al viento, estuvo cerca. Gran cantidad de políticios hicieron de ésta una de sus grandes promesas. El paso bajo nivel -o puente, en su momento- siempre fue un anhelo de los juninenses que, interrelacionados entre barrios de la ciduad, esperaban el proyecto como una forma de acercarse.

El último que lo prometió fue el actual intendente, Mario Meoni, en las últimas elecciones. Sin embargo, cuando presentó el proyecto, se encontró con la negativa del Concejo Delibertante esta semana, por considerarlo inadecuado en estos tiempos. Los que sufren las consecuencias son los vecinos de Junín que diariamente deben cruzar, una y otra vez, las vías, miles de personas que viven ajenas a la política y muchas veces ven con estupor como cuestiones de minucias políticas les quitan la posibilidad de intercomunicarse sin problemas.

Desde parte de los ediles se habla de manejar las finanzas de una ciudad las finanzas de una casa de familia, algo que ningún ilustre economista de ninguna época hubiera pensado. Se habla de cuentas que no se pagan. Por su parte, desde el ejecutivo se dice que las cuotas a pagar son irrisorias, y que en momentos de crisis sólo se puede salir con obras públicas.

El novelista Charles Dickens escribió una novela titulada "Historia de dos ciudades". ¿Podemos tomarle prestado el nombre? Lo cierto es que, por la razón que sea, Junín no tendrá su unión entre dos sectores de la ciudad. Como antes. Como siempre.

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