Una pasión para varios líderes mundiales

Desde Sarkozy hasta Hu Jintao, una lista de los posibles "contrincantes" de Obama
WASHINGTON.- Mientras el presidente electo Barack Obama se prepara para llevar sus talentos retóricos y organizativos al cargo más alto de su país, tal vez le interese saber que podría compartir sus momentos de ocio con otros jefes de Estado apasionados por el deporte. A continuación, un tour mundial de sus pares.

Europa: Obama debería acordar horarios para salir a hacer jogging con Nicolas Sarkozy, el presidente de Francia, para quien los deportes, hay que decirlo, parecen más una obligación que un placer.

Por el contrario, lo mejor sería que evitase compartir actividades deportivas con el premier ruso, Vladimir Putin, un hombre fuerte en todos los sentidos de la expresión. Putin es experto en judo y ex campeón de su ciudad natal, San Petersburgo, y no le molesta quitarse la camisa en público para demostrar que todavía está en forma para un buen combate.

Un paseo en barco con el rey Juan Carlos de España, navegante olímpico en 1972, suena mucho más relajado. Lo mismo ocurre con una posible visita a Mónaco. El príncipe Alberto, cinco veces campeón olímpico en bobsleigh (trineo sobre nieve o hielo), siempre está dispuesto a hacer un poco de ejercicio para combatir la claustrofobia en su principado minúsculo.

Pero si Obama busca un verdadero hogar deportivo lejos de casa, lo mejor que podría hacer es planificar reuniones cumbre en Suecia y Montenegro. El primer ministro de Suecia, Fredrik Reinfeldt, y el primer ministro de Montenegro, Milo Djukanovic, fueron en su juventud talentosos jugadores de básquet y ambos están más cerca de la juventud que Obama (47 años): Djukanovic es un año más joven y Reinfeldt tiene apenas 43 años.

América latina: la Argentina es la usina del básquet masculino en esta parte del mundo, pero Cristina Fernández de Kirchner restringe su actividad en el deporte a las fotos que se saca con íconos nacionales como Manu Ginóbili.

El líder latinoamericano con más interés por los deportes vive más al Norte y tierra adentro, en Bolivia: el presidente Evo Morales es un hincha más ferviente del fútbol que de la influencia de Estados Unidos en su región. A los 47 años, Morales aún juega regularmente al fútbol, y a principios de este año participó de un partido para el club boliviano de segunda división, Litoral.

Africa: si Obama busca ejercicio activo, como aquel al que está acostumbrado, es mejor que se encamine hacia Tanzania, donde el presidente, Jakaya Kikwete, también fue jugador de básquet universitario de cierta fama. El problema es que Obama tendrá que esforzarse mucho para causar una buena impresión: el presidente George W. Bush viajó a Dar es Salaam en febrero y le obsequió a Kikwete un par de zapatillas de básquet número 47 de la estrella Shaquille O´Neal.

Asia: el único campeón olímpico que encabeza un país asiático es Taro Aso, el nuevo primer ministro de Japón, que representó a su país en tiro al plato en los Juegos de 1976 de Montreal. Pero eso no significa que haya escasez de deportistas en cargos importantes en la región.

Tayyip Erdogan, el primer ministro de Turquía, jugó fútbol semiprofesional durante casi 20 años, mientras que el rey Bhumibol Adulyadej, de Tailandia, el jefe de Estado con mayor tiempo en el poder, ganó una medalla de oro en navegación a vela en una competencia precursora de los Juegos del Sudeste Asiático, en 1967.

Los líderes de China también han demostrado gran interés en los deportes. El presidente Hu Jintao juega bien al ping-pong , al menos lo suficiente como para defenderse delante de las cámaras en un partido contra uno de los jugadores oficiales, quien presumiblemente no tenía interés en hacer quedar mal al hombre más poderoso de China.

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