Pasión por Cabrera.

Pasión por Cabrera.
ABIERTO DEL CENTRO: Las miradas apuntaron al Pato, que lució algo cansado. Utilizó 70 golpes en la primera jornada.
Un cordón contenía a unos 300 aficionados que observaban -con mucha admiración- como el flamante ganador de Augusta, Angel Pato Cabrera, completaba su primera jornada en el torneo Abierto del Centro que comenzó ayer en Villa Allende, la segunda casa del nuevo héroe del deporte nacional.

La sola presencia del Pato convulsionó las instalaciones del Córdoba Golf Club que desde ayer, cuenta con un enorme cartel en su ingreso donde quedó inmortalizada la imagen de Cabrera con su saco verde puesto.

Desde temprano y siempre bien dispuesto para con el público, Cabrera consumió tintas enteras firmando autógrafos y posó sonriente para cada una de las fotos.

Los 18 hoyos de Cabrera se vivieron con mucha intensidad y expectativa. Los aplausos se repetían, sin importar si el golpe era o no el adecuado: el ídolo estaba en "la Villa" y eso era todo un acontecimiento.

"Estoy muy contento por la cantidad de gente que se acercó y me demostró su cariño. Gracias a todos", expresó Cabrera en una improvisada conferencia de prensa minutos después de concluir su primera vuelta.

La salida que encabezó el Pato, minutos antes de las 10, fue un verdadero lujo para todo el público presente ya que lo acompañaron Eduardo "Gato" Romero y Andrés "Pigu" Romero.

"Es histórico lo que logró, me parece que los cordobeses no se dan cuenta del título que obtuvo Angel", le comentó a Clarín Esteban Nievas apodado "Dientin", y que ofició de caddie cuando Cabrera recién se iniciaba en el mundo del golf. Luego agregó: "Todavía me acuerdo cuando éramos pibes y hacíamos "la vaquita" para comprar un poco de falda y hacer el asado".

Si bien la actuación de Cabrera en su primer día de torneo fue buena (terminó con un golpe bajo el par de la cancha), al golfista se lo notó un tanto cansado. Es que entre los festejos y la adrenalina que le significó la obtención de su segundo Majors, Cabrera no pudo desenchufarse completamente. "Recién anoche pude dormir bien, espero llegar bien y con chances para el domingo y, por fin, descansar", suspiró el ahora 18 jugador del mundo.

Cuando se lo consultó sobre qué lugar de su casa le asignó el mítico saco verde, el Pato retrucó: "Está bien guardado y bajo cuatro llaves". Desde la organización pretenden que el domingo cuando se produzca la coronación del Abierto, el golfista lo luzca nuevamente.

La de ayer fue una jornada de cielo celeste y a puro sol, donde la gente pudo disfrutar a su ídolo de cerca: resultó una verdadera fiesta del golf y los cordobeses dijeron presente.

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