Un paseo público unirá la zona de la Aduana con el Correo

Habrá un puente peatonal de varias cuadras y cerrarán parte de Bouchard y de Sarmiento
Un paseo público que unirá la plaza de la Aduana con el Correo Central, con un largo puente peatonal incluido; un centro cultural con una cúpula vidriada, y la peatonalización de dos cuadras de Bouchard y una de Sarmiento son los cambios más notorios previstos para esa zona del Bajo porteño. Si bien las obras forman parte de la celebración del Bicentenario, su finalización está prevista para dentro de dos años.

Los trabajos comenzarán en los próximos días y tendrán como ejes principales la reconversión del Palacio de Correos en un centro cultural y la construcción de un extendido paseo peatonal en sus alrededores.

Se trata del Parque del Bicentenario, que integrará los espacios verdes existentes entre la plazoleta Del Tango, en Bouchard y Corrientes y la plaza Agustín P. Justo, en Paseo Colón y la avenida Belgrano.

El proyecto, que lleva adelante el Ministerio de Planificación Federal de la Nación, tiene un costo de 800 millones de pesos.

Para comenzar la revalorización del Palacio de Correos, edificio inaugurado en 1928, en los próximos días quedarán cortadas definitivamente al tránsito las calles Bouchard, entre Corrientes y Perón, y Sarmiento, entre Bouchard y Leandro Alem. Sobre Bouchard se instalará una pesada grúa que subirá, en partes, la nueva cúpula vidriada del edificio. Actualmente se están refaccionando los salones originales y restaurando las fachadas del Palacio.

La idea es que este nuevo paseo cuente con un espacio, que se denominará Plaza de las Artes, que estará rodeado por árboles y plantas que conformarán los Jardines del Bicentenario.

En 2006, el Ministerio de Planificación Federal, la Secretaría de Cultura de la Nación y la Sociedad Central de Arquitectos organizaron un concurso internacional de anteproyectos para refuncionalizar el histórico edificio y convertirlo en el Centro Cultural del Bicentenario, que albergará a la Orquesta Sinfónica Nacional, entre otras expresiones artísticas locales.

La zona de la terraza y el mirador, en la cúpula, serán un punto panorámico público, además de albergar al sector gastronómico y de servicios complementarios del edificio.

Ballena azul

El palacio albergará un gran auditorio con sala sinfónica en una sala denominada Ballena azul, que ocupará buena parte del edificio. Además, el nuevo centro cultural tendrá una sala para música de cámara, dos para usos múltiples y salones para exposiciones, en una superficie total de 110.000 metros cuadrados.

Otro elemento central en el edificio será una estructura colgante, denominada Chandellier, en la que se harán exposiciones artísticas.

La obra no estará lista para mayo de este año, fecha en la que se celebra el Bicentenario, aunque se hará una inauguración parcial. Los trabajos están a cargo de las empresas concesionarias Esuco y Riva.

En septiembre de 2007, el gobierno nacional firmó un convenio de cooperación con la administración porteña y, a raíz de este acuerdo, el entonces jefe de gobierno Jorge Telerman envió a la Legislatura la propuesta para transformar las calles que rodean el Palacio en peatonales.

Esta modificación obliga a mudar los puestos de libros y las paradas de colectivos que se encuentran en el espacio lateral al Correo, al que se accede por la calle Rosales, que también será peatonal. Por el momento, según pudo averiguar LA NACION, la idea del gobierno nacional es que los puestos de libros se trasladen a la plaza Roma y que las paradas de colectivos se distribuyan entre las avenidas Alem y Huergo.

El nuevo centro cultural tendrá conexión con el subte E. Cabe recordar que, debajo de la estructura del Palacio, se trabaja hoy en la extensión de esa línea (ver aparte).

El edificio está dividido en dos grandes áreas: el Area Noble -sobre la calle Sarmiento-, que únicamente será sometida a un proceso de restauración, y el Area Industrial -sobre avenida Corrientes-, que será modificada.

Los salones ceremoniales del Area Noble del edificio, como el Salón de los Escudos, el Salón Eva Perón -que la esposa del ex presidente Juan Domingo Perón usó como despacho en 1946-, el Salón de Honor y el Salón de los Buzones en los accesos serán restaurados y podrán ser visitados por el público. En la misma área funcionarán seis salas de microcine con capacidad para 120 espectadores, conservando siempre la estructura original del edificio.

En el Area Industrial, en cambio, se realizarán ciertas intervenciones que permitirán la creación de diversos espacios, tales como salas de exposiciones y una de música de cámara, que estará situada en el primer subsuelo, con capacidad para 600 espectadores.

El edificio también albergará al Museo del Correo Postal y Telegráfico y contará con una sucursal del correo, donde se continuará con la actividad que se desarrolla desde hace más de un siglo.

También funcionarán en él la Orquesta Nacional de Música Argentina, el Coro Polifónico Nacional y el Ballet Folklórico Nacional.

En el gobierno nacional comparan el centro cultural con complejos como el Museo de Arte Reina Sofía, en Madrid, o el MoMA, en Nueva York.

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