Los pasajes de larga distancia aumentaron 83% en 20 meses

Un relevamiento indicó que los pasajes de micros de larga distancia incrementaron su valor más de 80% entre marzo de 2008 y diciembre de 2009, pese a que el Gobierno sólo autorizó una suba de 20% en ese período.
Los pasajes de ómnibus de larga distancia aumentaron al menos un 83% en los últimos 20 meses, a pesar de que el Gobierno autorizó subas por sólo un 20% durante ese período. Las empresas de larga distancia aumentaron los precios de sus boletos en julio y diciembre del año pasado, un 20% cada vez en promedio, y lo volvieron a hacer en junio y principios de este mes, según pudo constatar la agencia Noticias Argentinas.

El Gobierno, a través de la Secretaría de Transporte de la Nación, autorizó sólo una suba, expresada en la Resolución 726/2008 publicada en el Boletín Oficial el 29 de septiembre del año pasado. En esa medida, la administración de Cristina Kirchner estableció nuevos valores de referencia para cada una de las categorías de servicios de transporte público interurbano de pasajeros.

Pero los ajustes de las tarifas fueron aplicados por las empresas siempre días antes de las vacaciones de invierno, a mitad de año, o del receso del verano, entre fines de noviembre y mediados de diciembre tanto en 2008 como en 2009. Así, algunas compañías con destino al Litoral y a la Costa Atlántica subieron sus pasajes un 83% entre marzo de 2008 y este mes, según boletos de pasajeros que hicieron conocer su malestar.

La excusa para el aumento de junio pasado fue el "cargo de seguridad" que impusieron en forma conjunta el ministerio de Justicia y la Secretaría de Transporte para aumentar el control en las terminales y en el recorrido de los micros. Ese cargo debía aplicarse desde fin de 2009, pero una importante cantidad de compañías se anticipó y a mitad de año aplicó un sorpresivo incremento en los pasajes, que según los pasajeros, alcanzó hasta el 35 por ciento.

Tras conocerse ese cargo, cada empresa fijó los costos de los viajes dentro de las nuevas reglas actuales, pero los incrementos tarifarios generaron el rechazo de los usuarios, que tuvieron que rever sus cuentas para irse de vacaciones este verano. Ese cargo extra tarifario debe ser equivalente al valor de un litro de gasoil y se destina a cubrir los gastos que demanda la implementación de un nuevo sistema de control y seguridad de los pasajeros y las encomiendas. Las subas impactaron directamente en los bolsillos de los 65,5 millones de pasajeros que anualmente utilizan el servicio que mueve poco más de 695.000 micros entre Retiro y distintos puntos del país y factura unos $2.618 M al año sólo por venta de boletos.

El propio secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, había asegurado a fines de noviembre que el Gobierno no autorizó un aumento en los pasajes de micros de larga distancia. Lo hizo al momento de anunciar la nueva estructuración tarifaria que busca evitar distorsiones en los precios para que "el mismo pasaje no pueda costar $100 un martes y $200 un viernes".

El transporte de pasajeros de larga distancia se rige, al igual que las tarifas de aviones, por bandas que se dividen en servicio común, servicio común con aire, servicio semi cama, servicio cama - ejecutivo y servicio cama suite. A fines de noviembre pasado, Transporte sancionó el nuevo esquema para la determinación de la Base Tarifaria de Aplicación (BTA) que rige para los micros de larga distancia. Ese sistema indica que los servicios de coche común no pueden ser un 29% más baratos que el servicio de semicama, mientras que los más caros, los cama suite, no pueden estar más de un 32% por encima.

Por su parte, fuentes del sector de autotransporte de larga distancia aseguran que los precios de los pasajes están "muy por debajo" de lo que deberían estar para que las empresas puedan cubrir sus costos. Sostienen que es un momento "crítico" porque, por un lado, el Gobierno esquiva una recompocisión de tarifas y, por el otro, desde los primeros meses de este año los subsidios estatales "disminuyeron bastante".

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