Pasados de copas, sólo el 5 por ciento

Sólo cinco de cada cien automovilistas exhibieron un nivel de alcohol en sangre superior al límite legal, según los controles realizados en la capital de la provincia durante 2009. La proporción fue celebrada por el gobierno de la ciudad de Santa Fe y la Policía local, habida cuenta de la dimensión de la muestra: 20.400 tests de alcoholemia llevados a cabo a lo largo del año pasado.
Los procedimientos realizados por la Secretaría de Control de Gobierno de la ciudad y la Unidad Regional I de Policía arrojaron que 996 casos (4,8 por ciento del total) resultaron positivos; es decir, que el análisis hecho mediante el soplado del alcoholímetro marcó un nivel superior a 0,5 miligramos por litro de sangre.

El método de medir la alcoholemia es criticado por algunos abogados dedicados a defender conductores penalizados por esta infracción. Dicen que el dispositivo refiere "un indicio de alcohol en el aliento bucal, pero no un análisis certero de sangre", y que el tope estipulado por ley no tiene en cuenta los distintos metabolismos de persona para procesar el alcohol consumido.

Pese a esas relativizaciones, este método de control parece haber calado en la conciencia de los conductores santafesinos, tal vez por el elevado costo de las multas en la capital provincial.

Desde setiembre de 2009, el conductor que es sorprendido con un nivel de alcoholuria superior al permitido se expone a una sanción que va de 1.000 a 3.000 pesos, en el caso de que haya agravantes o que el infractor sea reincidente.

Los valores de alcohol en sangre varían según el peso, el sexo y el metabolismo de cada persona. Se tiene que un adulto de 75 kilos alcanza el límite de alcoholemia con dos vasos de cerveza, o una copa y media de vino, o dos de champán, o un vaso de Fernet.

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