¿Qué le pasa a la Selección?

¿Qué le pasa a la Selección?
El equipo dirigido por Sergio Hernández atraviesa una crisis de identidad. "Es el peor momento de los últimos diez años", dijo el DT. La enorme crisis ofensiva saca al plantel de su foco y lo derrumba en lo anímico.
La Selección argentina de básquetbol atraviesa una crisis de identidad como hace tiempo no vivía. Cuando todos esperaban que el comienzo del Premundial sirviera para limpiar el doloroso pasado reciente cargado de derrotas en la Copa Tuto Marchand, llegó el debut ante Venezuela, que le aplicó al equipo de Hernández un durísimo golpe que lo devolvió a la realidad. Después de ese partido, el técnico graficó la situación actual y fue lapidario: "La Selección pasa por el peor momento de los últimos diez años".

El equipo está totalmente trabado en lo mental y en la cancha aparece sin alma. Está a años luz de aquellos que regalaron los momentos de gloria de la Generación Dorada, pero también muy lejos del que fue a Las Vegas y, con esta misma base, consiguió la clasificación para Beijing, con dos victorias ante Brasil incluidas. Está muy lejos en el juego, pero también en el carácter y en la capacidad de salir a la cancha a imponer su estilo. En los últimos partidos fue dominado por rivales como Canadá y Venezuela que, en condiciones normales, no tendrían ni para empezar a hablar contra Argentina.

En las semanas previas al inicio del Premundial se habló mucho de la necesidad de contar con Pablo Prigioni. "Con Scola y Prigioni alcanza para pelear el título", se escuchaba por ahí. Pero el ingreso del base del Real Madrid apenas alcanzó para sumar en el juego individual, y esto en el básquetbol sirve poco. Ante Venezuela el equipo empezó un poco más ordenado. Se tomaron algunos buenos tiros, sobre todo desde el perímetro, pero no entraron y el equipo perdió muy rápido el rumbo. Ahí apareció Prigioni y arrimó algunos puntos, pero no era eso lo que se necesitaba de él.

La enorme crisis ofensiva saca al equipo de su foco y lo derrumba en lo anímico al punto que parece un grupo de jugadores sin actitud. El técnico, que descargó en Paolo Quinteros y Luis Scola casi toda la responsabilidad de anotar, tendrá que encontrar la fórmula para que ellos anoten, o trabajar bien duro para sumar variantes ofensivas. Un breve repaso a la efectividad de los tres hombres que más buscaron el aro en los últimos cuatro partidos deja claro cuál es la gravedad de la situación. Scola anotó 27/69 en dobles (apenas el 39,1%). Es necesario que Román González se comprometa más y que Luis pueda descargar más juego para él. La crisis de confianza también se traslada al juego exterior, extrañamente en dos hombres que no tienen como defecto la fragilidad emocional. Paolo Quinteros, un temible anotador que viene de muy una buena temporada en España, sólo pudo acertar 3/21 en triples (14,3%) y su global de cancha es de 6/39 (15,4%). El otro es Leo Gutiérrez, un guerrero que tomó la responsabilidad de ir a buscar el gol. Pero tampoco fue solución: 2/19 en triples (10,4%).

El torneo recién comienza, pero la derrota ante Venezuela cambió el status de la situación, que pasó de preocupante a alarmante. Hernández tiene sobre sus hombros la gran responsabilidad de tener que cambiar el rumbo de un presente negro.

Comentá la nota