Qué pasa con el proyecto si se modifica y vuelve a Diputados

Qué pasa con el proyecto si se modifica y vuelve a Diputados
Para insistir con su texto, los diputados deberían obtener la misma mayoría que en la Cámara alta.
La atención de la opinión pública estará concentrada el viernes en la votación del proyecto de ley de medios en el Senado. Nadie ignora ya que el texto que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados genera fuertes polémicas, pero no todos conocen lo intrincado de sus contenidos y muy pocos saben cuáles son las alternativas que se abren tras el debate que tendrá lugar en la Cámara alta.

De hecho, los escenarios posibles son múltiples, aunque la gran incógnita es si los senadores le introducen modificaciones y, en ese caso, si los diputados las consienten o deciden insistir con el texto original. Veamos:

Escenario 1

El Senado rechaza de plano el proyecto, como sucedió con las retenciones móviles. En ese caso, no puede volver a tratarse este año. Tiene bajas probabilidades.

Escenario 2

El kirchnerismo consigue el quórum de 37 senadores para sesionar y la mayoría simple de los votos para aprobar la ley en general. Cuadro bastante posible. Si eso ocurre, se pasará de inmediato a la votación de cada artículo en particular.

Escenario 3

El arco opositor y algunos senadores del propio oficialismo proponen modificar algunos de los 166 artículos del protecto oficial. Acá se abren dos alternativas: que el oficialismo las acepte o que las deniegue. La segunda opción pareciera hasta ahora la más probable. De ser así, se vota cada artículo objetado por separado. Igual que para aprobar la ley en general, se requiere el voto de la mayoría de los presentes. Si el oficialismo la obtiene en todos los casos, la ley queda sancionada de inmediato.

Escenario 4

Los artículos objetados reciben el rechazo de la mayoría. Es una de las alternativas que se barajan, teniendo en cuenta las posturas que hicieron públicas varios de los senadores que adelantaron su voto favorable al proyecto en general. Entre ellos el socialista Rubén Giustiniani y los oficialistas Guillermo Jenefes y Marcelo Guinle -se estima que hay otros más-, además de la eventual adhesión de algunos de los habituales aliados K. A eso se suma la negativa de la justicialista chubutense, Silvia Giusti, a firmar el dictamen de la mayoría. El paso siguiente consistiría en negociar un nuevo texto, sobre la base del dictamen de la primera minoría (en este caso el de la UCR). Se somete a votación, y de ser aprobado queda incluído en el texto. Si no obtiene mayoría, la ley pierde ese artículo. En cualquiera de los dos casos casos, el proyecto vuelve a Diputados.

Escenario 5

Los diputados deben definir si aceptan o rechazan los cambios. Lo que no pueden hacer es desechar totalmente el proyecto que ya han aprobado. La reforma constitucional de 1994 abrevió el mecanismo de doble lectura legislativa y le dio a la cámara de origen la facultad de darle sanción definitiva a un texto modificado por la que actuó como revisora. tal como señala el artículo 81 de la Carta Magna. Antes de ir a votación, el nuevo texto debe volver a ser analizado por el plenario de comisiones.

Escenario 6

El proyecto llega al recinto y se pone a votación cada uno de los artículos modificados, indicándose si el Senado los aprobó por mayoría simple o por las dos terceras partes de los presentes. Es que para insistir con la media sanción, los diputados deberían obtener la misma mayoría. Si no la obtienen, se sanciona la ley modificada. El oficialismo adelantó que si el proyecto vuelve a Diputados intentará bloquear los cambios. Pero hay antecedentes que indican que le resultará complicado. ¿El motivo? Muchos de los aliados -y algunos propios-- que le facilitaron los votos para aprobar la ley en general, votaron en contra o se abstuvieron al debatirse en particular los artículos polémicos. Los menos votados fueron el que establece un año de plazo para la desinversión y el que delega en el Ejecutivo la adjudicación de las licencias más importantes.

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