"No sé qué le pasa al plantel"

"No sé qué le pasa al plantel"
Caruso no le encuentra la vuelta a un grupo armado a su gusto. Igual, así pierda el derby, no se va ni lo van.
Se halla enredado en un bosque tupido sin una salida clara a la vista. Hasta que, incapaz de transmitir señales esperanzadoras, este Racing quedó atrapado en un terreno pantanoso. Contra San Lorenzo siguió sin brindar respuestas futbolísticas ni anímicas, aún con un hombre más durante gran parte del partido. Reúne una miseria de cuatro puntos, permanece clavado en zona de Promoción y Ricardo Caruso Lombardi perdió crédito entre los hinchas que despidieron al equipo con silbidos por segunda vez consecutiva. Ante esta actualidad desoladora, ¿qué pasará con el DT si cae en el clásico ante Independiente? Según él, no se le cruzó por la mente dar un paso al costado, mientras que los dirigentes lo mantendrán en el cargo más allá del próximo resultado.

"Por mi cabeza no pasa irme. Hace seis meses que estoy y sólo perdimos tres partidos. En Racing hubo técnicos que perdieron 15 en diez fechas... Si yo viniera de cinco derrotas, sería lógico que existiera un rumor sobre mi posible ida. Pero me siento totalmente fuerte", le aseguró el entrenador a Olé, desconcertado y decepcionado por el nivel de sus futbolistas: "No sé qué le pasa al plantel, no entiendo, me extraña cómo está el equipo". Encima, su relación con los hinchas sufrió cortocircuitos tras una frase que les cayó mal: "Fue una pelotudez que la gente cantara 'vayan al frente'. Siempre buscamos ganar".

Lo bancan. Si bien la para los directivos imagen de Caruso se deterioró en este tiempo, desde la CD mandaron a decir que "a todo técnico hay que darle un mínimo de tiempo de diez fechas". Además, quieren evitar un despido: eso les significaría pagarle diez meses de contrato (firmó por un año y medio). Asimismo, son conscientes de que la llegada de otro conductor no les garantizaría el éxito, dado que este plantel fue armado por y para Richard.

El rumbo es confuso. Llegaron doce refuerzos como suplentes de los que ya estaban y, salvo De Olivera, no aportaron soluciones. Sin incorporaciones que lo nutrieran de mitad hacia arriba, el equipo padece la falta de una generación de juego y es muy liviano adelante: metió dos goles en el torneo y está vacío de triunfos. Si hasta el DT cree que hay jugadores que ahora no están a la altura de la Academia.

"No tenemos margen para volver a empatar, hay que ganar", dijo Richard, antes de defenderse de quienes lo acusan de mezquino. "Jamás le pedí a un jugador que no pasara al ataque. El problema -agregó- es que tienen miedo de perder y no hacen goles. No podés pensar que si atacás te pueden convertir. No hay decisión para definir los partidos. No soy necio, sé que en defensa estamos bien, pero arriba no generamos nada".

Aunque nunca fue muy amigo de la autocrítica, esta vez la hizo: "Tengo las mismas culpas que los jugadores porque a este equipo lo armé yo. Me extraña muchísimo que el equipo esté así. Más allá de las ausencias por lesiones o transferencias, no hay excusas. Si la cosa no sale es porque algo está funcionando mal".

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