A partir de marzo aumentan los garajes entre un 10% y un 20%

A partir de marzo aumentan los garajes entre un 10% y un 20%
Dicen que es por la suba de la electricidad y otros costos, y que no aumentaban hace un año. Los más caros están en Recoleta, donde piden hasta $ 700. En Palermo y Almagro, rondan los $ 400. El barrio más barato, Constitución, a $ 175.
Ya acostumbrados en los últimos años a aumentos, muchas veces contundentes, la mayoría de quienes pagan cochera en la Ciudad recibirán en breve, o incluso ya recibieron, una nueva mala noticia. Con el final de las vacaciones, casi todos los propietarios de garajes aplicarán nuevos incrementos. Los más apurados ya los aplicaron, apenas empezó 2009.

Así lo reconoció a Clarín el presidente de la Cámara de Propietarios de Garajes y Estacionamientos (AGES), Eduardo Sánchez, quien estimó el monto de los aumentos "entre un 10 y un 20%". La de los garajes es una actividad que no está regulada y en la que las decisiones son individuales, de los propietarios, que no están sometidos más que a la ley de la oferta y la demanda. El porcentaje que estimó Sánchez surgió "de la tendencia que estoy registrando en las charlas que vengo teniendo con propietarios".

Así como a comienzos del año pasado la principal razón con la que se justificaron los aumentos en los garajes fueron las subas en el impuesto de ABL que había dispuesto el Gobierno de la Ciudad, ésta vez la excusa principal es el incremento en las tarifas de electricidad, anunciadas recientemente por el Gobierno Nacional.

Una recorrida realizada ayer por Clarín en distintos barrios arrojó que los precios ya están elevados. En Villa Urquiza (calle Plaza y Nahuel Huapi), por ejemplo, una cochera fija se paga 300 pesos. Hasta agosto pasado valía 260. En San Telmo (Tacuarí y Carlos Calvo) hay que abonar 250 pesos por una cochera móvil. Cerca del Río de La Plata los precios suben. En Belgrano (Vuelta de Obligado y Juramento) el espacio fijo sale 470 pesos; en Palermo (Billinghurst y Gorriti), 400 pesos; en Las Cañitas (Luis María Campos y Ortega y Gasset), 450 pesos. Las cocheras más caras de la Ciudad están en Recoleta. Allí se puede encontrar alguna que cobra 700 pesos por mes en Callao y Guido.

En los últimos años los precios de las cocheras sufrieron fuertes aumentos, impulsados por la combinación entre un aumento de la demanda y una reducción de la oferta. Es que al crecimiento del parque automotor se sumó la notable disminución de garajes en muchos barrios de Buenos Aires. Así, cada vez hay más autos y menos lugares para estacionar (ver Para llegar...).

Desde 2004 hasta hoy son 900 los garajes que cerraron en la Ciudad, según los datos de AGES. El boom de la construcción fue el principal factor que contribuyó a este fenómeno, aunque los terrenos en los que había garajes no sólo se destinaron a nuevos edificios, sino también a supermercados chinos y a depósitos.

De cara a lo que viene, el freno en la actividad económica hace presumir que ya no seguirán desapareciendo garajes -o, por lo menos, no al mismo ritmo que en los últimos años-, pero lo que parece difícil es que se abran nuevos.

En noviembre pasado la Legislatura habilitó la posibilidad de que se construyan unas 37 playas de estacionamientos subterráneas en los barrios, con una cláusula que dice que al menos el 70% de las cocheras deberán alquilarse a vecinos de la zona. De todas maneras los tiempos de las licitaciones estatales suelen ser lentos.

El impacto de los aumentos ya repercutió en el bolsillo de más de uno. Daniel Viltes, cliente de un garaje de Almagro (Sarmiento entre Bulnes y Mario Bravo) contó que ya le avisaron que la cuota pasará de 300 a 340 pesos a partir de marzo. Sergio Antúnez, que guarda su auto en Caballito (Rivadavia entre Cachimayo y Del Barco Centenera) comentó que este mes le aumentaron de 280 a 300 pesos. "Hasta mediados del año pasado pagaba 250", dijo.

"Se trata solamente de trasladar los aumentos que vienen sufriendo los propietarios en tarifas, seguros y gastos de los empleados", dijo Sánchez de AGES. La falta de garajes hace que a los clientes no les queden muchas más alternativas que aceptar los aumentos.

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