Los partidos salen a la caza de fiscales para los comicios.

El radicalismo dice que usará entre 7 mil y 10 mil militantes y el peronismo 5 mil. El PD y los partidos minoritarios reclutan personas. Incluso Cobos convocó a jóvenes.
Con celo, suelen controlar que las boletas del partido al que representan no falten en el cuarto oscuro y hasta se encargan de reclamar impugnaciones cuando notan movimientos extraños durante la votación o el recuento.

El día de las elecciones se convierten en el recurso humano más preciado por todos ya que -con los tiempos que corren- no es fácil encontrar personas que trabajen la jornada completa de un domingo a cambio de nada o, cuanto mucho, de un magro almuerzo y alguna que otra tortita. Por lo general, son los militantes los que se abocan a esa tarea pero, al parecer, no siempre alcanzan.

Por este motivo, algunos partidos no dejan de buscar personas que, sin ser afiliadas, se anoten en la noble tarea de, justamente, fiscalizar los comicios de una mesa o una escuela.

Los partidos chicos son los que suelen tener mayores trabas a la hora de reunir gente. En especial si se tiene en cuenta que este año habrá 3.500 mesas en toda la provincia (se aumentó la cantidad porque habrá menos votantes por mesa). Sin embargo, esta vez, los partidos con un poco más de estructura también buscan asegurarse la mayor cantidad de colaboradores posible como una manera de transparentar el proceso electoral.

Para tener una idea de lo que ello implica, las principales fuerzas políticas de la provincia -PJ y UCR con sus aliados- piensan movilizar entre 5.000 y 10.000 personas sólo en la tarea de fiscalizar la elección (fiscales de mesa, fiscales generales y apoderados).

De acuerdo con Nicolás Deane, secretario de Actuación Electoral de la Cámara Nacional Electoral, el fiscal es el actor principal de control el día de la elección, más allá de que este año se agreguen veedores imparciales.

El sábado, el Vicepresidente Julio Cobos pidió a unos 100 jóvenes de su partido, Consenso Federal, que lo ayuden a fiscalizar la elección para asegurar la transparencia de la misma.

El PD propone -de la mano del Congreso Móvil con el que recorre los departamentos- que las personas se anoten para "ayudar como fiscales de mesa en estas elecciones". Quienes se acercan al colectivo amarillo, pueden inscribir sus datos personales ya sea para aportar ideas o para expresar su apoyo al partido representándolo en las mesas el 28 de junio.

"No es que nos falten fiscales pero es una manera más de lograr que la gente se acerque. Además, los refuerzos en este día siempre son bienvenidos", explicó Omar De Marchi, candidato a diputado nacional.

También previsores y como parte de una costumbre adquirida desde que comenzaron a militar en Mendoza, los integrantes del ARI hacen su pequeña campaña los sábados por la mañana en la Peatonal así como a través de Internet. "Anotate acá para ser fiscal", reza un cartel mientras algunos jóvenes solicitan los datos de los interesados en colaborar.

Los fiscales son los encargados de observar y proteger los intereses partidarios, de acuerdo con el Código Electoral Nacional. "Sólo puede haber uno por mesa y uno general por escuela pero, si no los tienen, es un problema del partido político", explicó Alfredo Luis Puebla, secretario de la Junta Electoral Provincial.

Su actividad está reglada en los artículos 55 y 56 del Código pero su existencia no es obligatoria. Sólo tienen la autoridad que les confieren sus agrupaciones por lo que jamás pueden pasar por arriba de los presidentes de mesa.

Menos trampas

Esta vez, el ARI mendocino es parte del Frente Cívico Federal junto con la UCR, el Confe y otros partidos. Esta unión hace que estén un poco más holgados a la hora de contar con quienes fiscalicen las mesas pero es una tarea que se realiza igual.

"Tener fiscales en las elecciones es algo que nos preocupa. Es nuestra manera de colaborar con la transparencia de las elecciones", sostuvo la senadora Alejandra Naman quien integra la lista del Frente y recordó que en las últimas elecciones recuperaron 5.500 votos gracias a sus fiscales.

Con el mismo sentido de garantizar las buenas prácticas, Graciela Cousinet -candidata a senadora nacional por el partido Mendoza Merece Más- comentó que en su trabajo en los barrios han sumado planillas para los que deseen anotarse para colaborar.

Además, la página web de la agrupación también brinda la posibilidad de inscribirse con esa intención. La idea de sumar gente por Internet también será utilizada por el Frente Unidad Para el Cambio cuya cara visible es la ex rectora de la UNCuyo, María Victoria Gómez de Erice. Aunque con mayores dificultades en los departamentos del interior, desde esa agrupación dicen que podrán fiscalizar la elección.

En este sentido, Alejandro Tullio -director Nacional Electoral- expresó que la ley exige a los partidos tener organización territorial, lo que implica, entre otras cosas, tener gente en los distintos puntos de la provincia o el país para fiscalizar las elecciones de las que participan para poder representar a la ciudadanía.

"Sin fiscales en las mesas, los partidos pierden el derecho de recurrir un voto. El Estado los ayuda a cumplir sus responsabilidades pero no puede sustituirlos", advirtió el funcionario nacional.

Oscar Santarelli -candidato a senador nacional por el socialismo- explicó que como los partidos chicos carecen de presupuesto tienen que agudizar el ingenio. Por eso, en las reuniones y visitas que los postulantes realizan por la provincia aprovechan para convocar a los que quieran colaborar con la fiscalización. "De todas maneras, hay una buena convocatoria de jóvenes que participan en movimientos universitarios", se jactó.

"Para nosotros es muy difícil, lo tratamos de resolver con militancia pero siempre es poco", explicó Ángel Seminara desde la alianza Polo Solidario Humanista. El hombre estimó que la unión electoral con otras fuerzas servirá para facilitar el control, algo que necesitan establecer todos los participantes de la elección.

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