Partidos chicos arrasados

Dentro de la ley sancionada por el Congreso se establecía que los nuevos requisitos para presentar candidatos comenzarían a regir después de la elección presidencial. Este plazo -que apuntaba a facilitar la participación de partidos más pequeños- fue anulado ayer por el kirchnerismo.
Ayer parecía un día normal, la reforma política pretendida por el oficialismo y sancionada por el Congreso entraba en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial como ley 26.571. Sin embargo, en una nueva jugada K, mediante un decreto el Poder Ejecutivo observó dos artículos que anularon la postergación hasta diciembre de 2011 de la puesta en vigencia de algunos aspectos de la norma.

Sorpresa, desazón e indignación impregnó el aire de la política argentina. Los escuálidos fundamentos que utilizó la administración de Cristina Kirchner expresan que los artículos 107 y 108 "contradicen el objetivo central de la ley al diferir hasta el año 2012 la aplicación

de normas directamente relacionadas con la mejora de la

representación política y fundamentales para ordenar el universo de actores políticos".

"Evidentemente hubo un error y se escribió 2011 en lugar de 2010", dijeron fuentes de la Casa Rosada a modo de justificación.

Sucede que en el texto aprobado por el Congreso, el artículo 108 de la ley establecía que recién en 2012 comenzaría a regir el ítem que señalaba que, durante la vigencia del reconocimiento provisorio, los partidos políticos no podrían presentar candidaturas a cargos electivos ni en elecciones primarias ni en elecciones nacionales.

En tanto, el artículo 107 también fijaba al 31 de diciembre de 2011 como fecha para la puesta en vigencia del inciso tercero del artículo séptimo y del artículo octavo de la norma, referidos a los requisitos para la formación de confederaciones nacionales y para la fusión de partidos políticos.

Los dos artículos habían sido fruto de las negociaciones políticas dentro el órgano legislativo (hubo 50 cambios al proyecto inicial) y estaban destinados a facilitar la participación en elecciones de los partidos "chicos" y las fuerzas emergentes. En esas charlas, se bajó del 5 al 4 por mil del padrón la cantidad de afiliados necesaria, y se ampliaron los plazos para facilitarles la búsqueda de afiliados. Este plazo fue el que se esfumó con el veto oficial.

"Ahora, si no cumplen los requisitos en tiempo récord, los partidos chicos quedarían afuera de las próximas elecciones", dijo el diputado de la Coalición Cívica Adrián Pérez.

Por su parte, Rubén Giustiniani, senador nacional y presidente del Partido Socialista, aseguró que con el veto "el Gobierno nacional dejó en claro que el objetivo de la reforma política es allanar el camino para Néstor Kirchner de cara a las elecciones presidenciales de 2011".

Por esa línea, Fernando "Pino" Solanas también atacó con dureza la decisión del oficialismo al manifestar: "No es casual que al mismo que da piedra libre a una nueva etapa de ataduras financieras, este Gobierno y sus demagogias progresistas castiga muy duro a quienes nos oponemos a la continuidad de este modelo de saqueo y endeudamiento".

El pasado 2 de diciembre, la reforma política que tanto pedía el kirchnerismo fue sancionada. Esta establece el sistema de elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas para seleccionar a los candidatos a presidente, senador y diputado.

A su vez, prohíbe el aporte financiero de empresas en las campañas y la propaganda privada en los medios audiovisuales, y fija restricciones para la difusión de encuestas de intención de voto, entre otras cosas.

Dice también que para participar en las elecciones generales los candidatos deberán superar el 1,5 por ciento de los votos emitidos en las elecciones primarias, que se celebrarán el segundo domingo de agosto de los años electorales. La fecha para su debut será el 14 de agosto de 2011.

Entre otros cambios importantes, la ley establece que para conservar su personería los partidos políticos deberán mantener en forma permanente el número mínimo de afiliados: un 4 por mil del total del padrón. En caso contrario, pierden su personería jurídica. Ahora, esto puede pasar con muchos partidos políticos que no lleguen a cumplir ese requisito con la nueva fecha impuesta.

Cuando se sancionó la ley dentro del Congreso, Cristina sostuvo que la reforma política significa "una gran transformación" porque "devolvemos militantes a los partidos políticos". También dijo que con la nueva ley "terminamos con el clientelismo". Y agregó que "la reforma política va a neutralizar el peso de los aparatos y va a permitir que la sociedad ingrese al mundo de los partidos para decidir quiénes son sus candidatos".

Sin embargo, el veto desatado ayer demuestra que la participación plural no es amplia y es restringida en favor de los partidos con el aparato necesario. En otras palabras, los mismos de siempre, y con el clientelismo de por medio. Y, dicho sea de paso, dar una mano, para que el kirchnerismo tenga una chance en las próximas elecciones presidenciales.

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