Con partido nuevo, Carrió le pegó a Cobos y le hizo un guiño a la UCR

Con partido nuevo, Carrió le pegó a Cobos y le hizo un guiño a la UCR
Dijo que seguirá junto a los radicales y al socialismo, pero excluyó al vice.
Con críticas directas aunque sin nombrarlo al vicepresidente Julio Cobos, abriendo la puerta a otro acuerdo futuro con la UCR y el Socialismo, y con más cuestionamientos al kirchnerismo, una renovada Elisa Carrió lanzó ayer su nuevo partido, la Coalición Cívica-ARI.

Se la vio más delgada, bronceada, de buen humor, y tras una hora de discurso en el que mezcló la ciencia política, la filosofía y la sociología, señaló ante las más de mil personas que llegaron al Palacio Rodríguez Peña que no hay que "creerle a los que dicen que vamos a romper algo". "Nosotros ayudamos a construir el acuerdo, nosotros no lo vamos a destruir", dijo. Ese mensaje fue para un sector de la UCR en donde se ubica su titular, Gerardo Morales, y hasta el propio socialismo de Hermes Binner, con el cual Carrió confrontó luego del respaldo que le dieron en Diputados a la ley de Medios.

El discurso fue una mezcla de concepciones teóricas y propuestas concretas para la Argentina. Se la escuchó citar a Bertolt Brecht, Karl Jasper, Hannah Arendt y Gandhi. Para marcar su estado de animo, hizo un ida y vuelta de chistes con sus seguidores.

En lo político, dejó en claro que su relación con el vicepresidente no tiene vuelta atrás. "Hay algunos que acompañaron a los monstruos" y después "se desesperan porque existen", afirmó. Los jóvenes universitarios que la siguieron interpretaron el mensaje y volvieron a hacer eco con el hit de la tarde: "Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Cobos que lo mira por TV".

En su discurso, insistió además que "no es momento de hablar de candidaturas sino de defender al pueblo desde el Congreso". Sin embargo, lanzó un mensaje pensando en 2011. Dijo que en un futuro, muchos de los que representan un espacio progresista, con "Gerardo Morales y los socialistas" van a seguir trabajando juntos.

En torno al Gobierno, tras hacer un recorrido histórico del país desde la primera ruptura democrática en 1930, vapuleó al kirchnerismo al que acusó de "humillar" a los argentinos. "Hay que evitar cualquier forma de humillación, pero teniendo paciencia por el futuro y sin volver al pasado. Los que hicieron desastres tienen que ser responsables históricos y jurídicos de sus actos", cerró.

También dijo que Néstor Kirchner "ya no tiene legitimidad" porque "nadie cree que pueda gobernar con este nivel de conflictividad".

Además de sus señales políticas, Carrió reapareció con algo de autocrítica. Por eso apuntó que "el gran problema de la Nación es que no creemos en lo que amamos".

Con un prolijo e improvisado discurso, la diputada electa buscó contener las versiones de que su decisión, con el nacimiento de este partido, era enterrar el Acuerdo Cívico y Social. Al menos ayer mostró vocación frentista, aunque dejó en claro que Julio Cobos sigue siendo su límite.

En el acto, Carrió fue seguida por alguna de las figuras de su nuevo partido como el diputado Héctor Flores, el diputado electo Alfonso Prat-Gay, el abogado Gerardo Conte-Grand, y el diputado Adrián Pérez, entre otros. Enviaron su adhesión la diputada Patricia Bullrich, el titular de la UCR, Gerardo Morales, y el legislador porteño Enrique Olivera.

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