El partido de Merkel ganó en Alemania

En Alemania, el partido conservador gobernante de la canciller Angela Merkel emergió como el claro ganador en las elecciones europeas de ayer al obtener un 38,5 por ciento de los votos frente a un 21 por ciento cosechado por los socialdemócratas, aliados en la coalición de gobierno, al tiempo que principal partido de oposición.
Los resultados, que además vieron trepar hasta un nada despreciable 10,5 por ciento de los votos al ultraliberal Partido Democrático Libre, fueron interpretados por el oficialismo como un visto bueno de los votantes de cara a las elecciones generales de septiembre en Alemania.

En efecto, importantes funcionarios conservadores cercanos a Merkel vieron en los resultados de ayer un claro mandato de los electores para intentar renovar la gran coalición de gobierno actualmente dirigido con los socialdemócratas por una más cercana a sus preferencias, es decir, un gobierno basado en una alianza entre conservadores y liberales.

"Una mayoría de los votantes favorece una coalición de gobierno que una a los conservadores con los liberales", estimó Rold Pofalla, secretario general del partido Conservador. "No sólo estamos contentos con el resultado, sino que intentaremos construir a partir de él", agregó.

Algunos de los factores que parecen haber sido determinantes en la victoria de los conservadores son, por un lado, la gran popularidad personal de Merkel en su rol como canciller y, por otro, el manejo que tuvo el Ejecutivo a los ojos de los votantes de la actual crisis económica, en especial en lo que fue el rescate del gigante automotriz alemán Oppel.

En cuanto a los socialdemócratas, se esperaba que obtuvieran, al menos, un mejor resultado que hace cinco años, cuando en el momento más bajo de su popularidad hasta entonces habían obtenido apenas un 21,5 por ciento de los votos, a tono con el desgaste de la figura del por entonces canciller Gerhard Schroeder. Sin embargo, no fue el caso. "La verdad es que estos resultados son mucho peores que lo que esperábamos", confesó Franz Munterfering, líder del histórico Partido Socialdemócrata alemán. Por otra parte, los Verdes lograron un 12 por ciento, prácticamente la misma cifra que hace cinco años.

Mientras tanto, en la vecina Austria las cosas tampoco resultaron muy favorables para el centroizquierda en el gobierno. En las elecciones de ayer el Partido Socialdemócrata austríaco perdió un 10 por ciento de su electorado, mientras que los conservadores bajaron apenas un 2,8 por ciento, lo que los sigue dejando como el principal partido de gobierno, con un 29,9 por ciento de los votos.

Pero además, la derecha también creció por sus extremos: el Partido de la Libertad, conocido por sus posiciones xenófobas, creció un 6,7 por ciento respecto de los últimos comicios y alcanzó un 13 por ciento de los votos tras basar su campaña casi exclusivamente en consignas antiislámicas.

Comentá la nota