El partido y el dirigente político se funden en el mismo concepto.

Hay mayor vínculo con los referentes que con la identidad ideológica de cada expresión. Consultas de LA GACETA sobre el sentido de las agrupaciones y de los frentes electorales. Los puntos a favor y en contra.
La imagen de los partidos se corporiza en sus dirigentes más visibles o en los más cercanos al votante. Así, cuando se pregunta a los ciudadanos sobre el sentido de existencia de los partidos políticos y el significado de las alianzas, como hizo LA GACETA, las respuestas aluden preferentemente a la actuación de los políticos de carne y hueso, antes que a las estructuras a las que pertenecen.

"El partido es el puntero que trabaja para el pueblo, para que el barrio esté mejor", sintetizó Manuel Fernández, del Juan Pablo I. Ese vínculo es ratificado por Rosa Rojas: "en él nos apoyamos para que lleven los mensajes al Gobierno, porque deben velar por la gente en la gestión. Si el dirigente se va a otro partido pero sigue cumpliendo con nosotros, lo seguimos".

La docente Ana María Monroy mantiene el criterio de que una agrupación es de sus integrantes, y la define como un grupo de personas que se junta por una idea común; cuando esas ideas van cambiando, cambia la esencia misma de la organización. "Ella es la pancarta de todos los que comparten la misma ideología para transformarla en hechos concretos", afirmó el estudiante Miguel Angel Torres.

Mucho más cercano a sus necesidades, Marcos (pidió reserva de su apellido) identifica partido con tener trabajo: fue contratado por un puntero oficialista como albañil de los módulos habitacionales.

Desconfianza

En Barrio Norte el planteo es distinto. "Le tengo poca fe a los dirigentes -dice Inés-, deben ser veraces y no enriquecerse para que recuperen la confianza de la gente". También Estela está decepcionada: "una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen; los frentes son alianzas de unos contra otros".

El músico Fernando Mattos reclamó que los partidos representen los anhelos de todo el pueblo, no sólo de un sector, lo que multiplica los desencuentros sociales. "El objetivo que persiguen es elegir representantes que ocupen un lugar en el poder, y deberían servir exclusivamente al pueblo, con justicia social, orden y progreso", señaló el abogado José María Rodríguez. El profesor Humberto Pacheco los cuestionó por ser estructuras burocráticas de poder y no formadoras de dirigentes.

LA GACETA consultó a expertos de distintas actividades (filósofos, historiadores, abogados y políticos de larga trayectoria) y a referentes de distintas expresiones ideológicas sobre el lugar que ocupa actualmente la representación social, la identidad y las ideologías, y la incidencia que tiene la construcción de frentes electorales en esos campos. Las diferentes opiniones enriquecen el debate respecto del sentido del voto que se emitirá el 28 de junio.

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