No participaron ambientalistas y prácticamente no hubo voces en contra del proyecto Apoyo de asamblea pública a central termoeléctrica

Aunque el resultado de la consulta no era de carácter vinculante, una nutrida concurrencia habilitó, con su voto a favor, al intendente Mario Secco a seguir adelante con el proyecto de radicar en Punta Lara la central termoeléctrica "Ensenada Barragán".
La iniciativa fue puesta a consideración de los asistentes a la asamblea pública que se realizó en la ciudad vecina y que reunió a unas 700 personas, quienes, salvo por algunos casos excepcionales que plantearon inquietudes por el impacto ambiental que podría ocasionar el emprendimiento, brindaron su apoyo a la iniciativa.

A la cita convocada en la Escuela Media Nº 1 de Ensenada faltaron los representantes de la ONG "Nuevo Ambiente", acérrima opositora al emplazamiento de la planta generadora de energía porque sostiene que la actividad de este tipo de establecimientos puede causar una "severa" degradación ambiental en la zona. Según indicaron sus dirigentes en un comunicado, la entidad no participó de la audiencia pública porque, desde la intendencia "llevaron a vecinos que poseen planes sociales para que emitan su voto favorable al emprendimiento".

La gran usina se levantará en un predio ubicado frente al relleno sanitario de la Ceamse, en el camino a Punta Lara -diagonal 74-. Con 23 meses previstos para la ejecución de la obra, se anunció ayer que estará funcionando a mediados de 2011. Se trata de un emprendimiento de la empresa estatal Enarsa para el que se invertirán $1.500 millones y cuyo objetivo es generar electricidad. Para Secco, como lo reiteró el jefe comunal durante la reunión, la instalación de la nueva planta redundará en beneficios para la Región: será, según insistió, productora no sólo del 50 por ciento de la energía que se distribuya en La Plata, Berisso y Ensenada, sino un polo de atracción para la radicación de industrias.

Secco compartió el panel que presidió la asamblea con el directivo de Enarsa, Santiago Pierro; los profesionales de la UNLP que tuvieron a cargo la evaluación del impacto ambiental del proyecto, Ramiro Sarandón y Jerónimo Ainchil; el representante del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible -OPDS-, Luis Couyoupetrou; el concejal platense Javier Pachiarotti (en representación del intendente platense, Pablo Bruera); y el intendente de Punta Indio, Héctor Equiza.

"En nuestra región se puede garantizar el combustible y el gas pero no la energía eléctrica -dijo el jefe comunal ensenadense-. Con la central Ensenada Barragán eso va a ser posible. En la zona del norte de la provincia de Buenos Aires, como en Campana, se potencia cada vez la industria. ¿Por qué no vamos a hacerlo en nuestra región? No hay que tener miedo de impulsar la productividad. Nada más hay que hacer las cosas bien".

Secco quiso refutar, además, algunas de las objeciones que formulan las agrupaciones de defensa del medio ambiente: "el agua que se va a utilizar para refrigerar no saldrá de las napas subterráneas, sino del río; el abastecimiento de combustible será a través de un oleoducto; y modificamos la traza para no afectar las reservas naturales", concluyó.

Entre el público, la mayor parte de los presentes defendió la propuesta. Varios vecinos que tomaron el micrófono para expresar su opinión coincidieron en relacionar a la iniciativa con las posibilidades de progreso de la Región. Pero también se escucharon voces preocupadas por los posibles efectos ambientales de la actividad que se desarrollará en la central termoeléctrica. Alejandro Meitín, integrante de la entidad ambientalista Ala Plástica, planteó que "más allá del apoyo que se le brinde al intendente hay que saber si este tipo de plantas están realmente preparadas tecnológicamente, porque, en general, provocan un fuerte impacto, como el calentamiento global".

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