Parte del peronismo comenzó a encuadrarse para las próximas elecciones.

Un fin de semana bastante movidito, tuvieron algunas figuras del peronismo local para acomodar las filas en el interior, donde de acuerdo a las últimas elecciones de marzo, gozan todavía de cierto apoyo de la gente.
El viernes a la noche se llevó a cabo una reunión en la ciudad de Belén y, el sábado al mediodía, se juntaron en El Alto, en el marco de los festejos del concejal electo por el FJPV, Guillo Marenco,

Belén era el escenario para una reunión reservada sólo para los dirigentes del FV - versión Cámara baja, pero como marca la historia peronista, alguien llamó a referentes del FV – versión cámara alta y, la cosa casi se pone fea para todos.

El clima era el propenso para arreglar marcos de trabajo común entre la dirigencia belicha y los kirchneristas de la cámara baja. Desde San Fernando, había viajado la plana mayor de Diputados para reunirse con la dirigencia peronista de Belén. En el camping del “negro José” esperaban a los muchachos de la Ciudad Capital con el asado listo para hablar de lo que más les importa en este momento a los peronistas: saber detrás de qué candidatos se van a encolumnar.

La cosa venía bien, hasta la aparición del hombre que ostenta los dos títulos más importantes dentro del FV catamarqueño, el de sobrino del jefe máximo del partido y, el de marido de la vicegobernadora. En ese momento, el tema de la charla viró para permitirle meterse en la conversación, mientras aprovechaba la movida para entrarle al asado.

Miren muchachos, acá tenemos que concentrarnos en el segmento juvenil aquel que no conoció al peronismo en el poder, decía el “gran sobrino”, revelando los datos de unas encuestas nacionales que manejaron durante la campaña anterior, que da cuenta que la mayor ventaja del FCS se dio en el segmento veinteañero de la provincia.

Confundidos, los locales esperaban que alguien les explicara porqué ellos tuvieron que hacer frente a una campaña “sin un mango”, mientras que los muchachos de la Capital tiraron plata en encuestas. Finalmente, aunque “el gringo” rondó cerca, ningún comensal se atrevió a preguntar directamente, qué pasó con los recursos de la campaña que giraron desde Buenos Aires para Catamarca. Todos respiraron aliviados cuando se retiraban si haber pasado sobresaltos.

La reunión de Belén tuvo un corolario diferente para las dos versiones del FV catamarqueño: los muchachos de la cámara baja se quedaron con el compromiso de los belichos de trabajar en un proyecto peronista puramente catamarqueño. En tanto, que los visitantes de la versión cámara alta, se llevaron el “compromiso tácito” que, de los recursos de marzo, por ahora no se va a hablar.

Con escasas horas de descanso, la comitiva del FV - versión cámara baja partió rumbo a El Alto en ocasión de los festejos del “Guillo Marenco”, que ganó holgadamente el cargo de concejal y quería agradecer con un almuerzo a su gente.

Para allá fueron también los renovadores al mando del vicepresidente de la línea peronista. A los “alfiles” de Diputados se les escuchó varias veces decir “del auto que va adelante van a salir los próximos legisladores nacionales”.

La cuesta del Portezuelo, era el escenario propicio para acordar. Y allí estaban, el FV – versión cámara baja y la renovación, “ilesos” de la derrota de marzo.

Las conversaciones continuaron en la galería externa del salón donde el Guillo llevó a cabo su festejo, en pleno mediodía de El Alto. Allí, en ronda estaban sentados el ala kirchnerista de los renovadores junto a los representantes del FV – versión cámara baja y, a los que más tarde se agregó Don Kelo, que no terminaba de entender muy bien ese rejuntado.

En ese departamento del este, se reanudaba aunque con otros actores la charla de Belén. Nuevamente, el tema principal giró en torno a las elecciones de junio y las chances del FJPV para revertir la ventaja del Frente Cívico y Social, hoy de 10 puntos porcentuales.

Un solo grito del “Guillo”, bastó para que la charla se trasladara a la mesa.

En plano almuerzo, ocurrió nuevamente lo inesperado para los K locales. Acompañado del “facha” y de la “gra” apareció el “dueño del sello” del PJ, que como era de esperar se sentó en la mesa principal donde estaban la “dirigencia pesada”.

Ya no era momento para hablar más de lo mismo, así que el Guillo ordenó el comienzo de los discursos. Pasó, Gustavito, el vice de los renovadores, el presi de la cámara baja, hasta que Elpidio que había llegado un poco más tarde se hizo cargo del micrófono por media hora. Fue tanta la pasión que el intendente de Santa Rosa le puso a sus palabras, que fue el único ovacionado por la importante concurrencia. Algunos, hasta se atrevieron a decir que Elpidio es el más fiel exponente de Kirchner en la provincia.

Como era de esperar, dadas las circunstancias los discursos de la dirigencia discurrieron entre los cuestionamientos por la oportunidad perdida en marzo, por la unidad malograda, por las culpas de los cabezones, pero ningún orador se atrevió ni siquiera a orillar en un asunto escabroso pero que se está discutiendo en estos momentos en cada una de las líneas internas del peronismo: la intervención del partido. Es que todos coinciden en algo, ¡por fin!, en que el actual presidente del PJ no representa a nadie.

La vuelta a la Capital se hizo por el mismo camino, pero ya no estaban juntas las cúpulas. Cada uno por su lado, para repasar todo lo hablado durante los festejos que acababan de dejar y, para tener las cosas más claras de cara a los encuentros que está semana deben mantener en Buenos Aires, con gente de Kirchner.

Es muy probable, que ambas líneas hayan llevado a la mesa de negociación un preacuerdo por las candidaturas, sin embargo hasta el jueves no se sabrá si el pedido de los peronistas locales será tenido en cuenta por Néstor o, si como se complacen de especular en el FV – versión cámara alta, se mantendrá la misma estrategia de marzo.

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