El párroco de Quitilipi sugirió modificar la organización de la Cabalgata de la Fe

QUITILIPI (Agencia) - El cura párroco de esta ciudad, padre Martín Zapararte, advirtió ayer la necesidad de modificar algunos aspectos organizativos de la Cabalgata de la Fe, como por ejemplo la fiesta nocturna que se promueve en el kilómetro 50 y reforzar controles para acotar el consumo indiscriminado de alcohol, cuyas consecuencias volvieron a ser este año las protagonistas principales.
El análisis del religioso llegó tras la histórica participación de la iglesia por primera vez en los 14 años de la cabalgata instaurada por el ex gobernador chaqueño Ángel Rozas. Se trató del primer acompañamiento religioso con un santo-móvil y curas realizando todo el trayecto, pero también se dio un luctuoso récord de muertes juveniles por accidentes de tránsito en la ruta 4. Los accidentes se dieron --por supuesto-- fuera del horario del tránsito de la caravana de promeseros.

Martín Zapararte destacó, en un emisión de la televisión por cable local y ayer en una conferencia telefónica por FM Quitilipi, la positiva incursión de la iglesia en la celebración de fe, donde participaron los dos obispos del Chaco y varios curas de las ciudades vecinas, con el objeto de evangelizar y que la gente conozca un poco más a San Pantaleón. "Es un fenómeno que ya trascendió un partido político, pero que le faltan considerar algunos puntos de la organización, por ejemplo el excesivo consumo de alcohol que se ve en el 50 y la gran cantidad de gente que no participa en la cabalgata pero llega hasta ahí en vehículos; hasta promociones estudiantiles". El religioso reconoció también que no tuvo contacto alguno con los organizadores para plantearles sugerencias: "No sé quiénes son, sólo conozco a nivel local a Joselo Osiska", aseguró.

En la televisión por cable reconoció la participación "de jinetes algo ebrios", el indicó: "No sé si monseñor Sigampa querrá participar en la organización para las próximas ediciones, pero hay que hablar con los organizadores para tener injerencia y que algunas cosas no se repitan; hay que corregir lo del 50, hacerlo más religioso y menos espectáculo; mejorar controles con la policía para acotar un poco el consumo de alcohol", reflexionó el párroco quitilipense.

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