El Parque Industrial Sauce Viejo requiere una obra de desagüe

El Parque Industrial Sauce Viejo requiere una obra de desagüe
Lluvias como la de ayer complican la situación del predio, que en circunstancias excepcionales como la inundación de 2007 sufrió grandes pérdidas. Los empresarios solicitan al gobierno una solución al problema de los efluentes.
El Parque Industrial de Sauce Viejo volvió a sufrir ayer la inclemencia hídrica, cuya cota máxima se produjo durante las inundaciones de origen pluvial de 2007. Si bien las copiosas precipitaciones hicieron lo suyo, una causa importante de los problemas acontecidos tienen que ver con la falta de obras en lo que respecta al escurrimiento del predio. Lo que sucede es que los desagües pluviales, cloacales y de residuos derivan en el histórico zanjón con alrededor de 40 años de antigüedad, cuando aún no existían el barrio Jorge Newbery ni el Parque.

El Litoral pudo constatar el anegamiento en la “calle norte” (que delimita el predio), lindera al curso de agua, donde se pudo apreciar una costra dura, producto de la acumulación de residuos orgánicos de algunas de las empresas allí radicadas. Si bien el aspecto es el de un barro solidificado, desde la Asociación Civil Parque Industrial Sauce Viejo se afirma que “por abajo el agua circula muy lentamente”.

Problemas de larga data

El origen de los inconvenientes está en que en el Parque Industrial no hay completas ni en funcionamiento (hay un sector, pero es para las dos primeras manzanas y termina desaguando en el zanjón) las redes de efluentes pluviales, de efluentes cloacales, y de desagües industriales. Todo desagua en el canal, que originalmente servía para drenar el agua que estaba entre la Ruta 11 y la Autopista, en los terrenos próximos al aeropuerto. Como nunca hubo obras de infraestructura, todas las empresas, a medida que se radicaban, se fueron conectando a ese ducto.

La Asociación Civil pidió hace tres años al Ministerio de Asuntos Hídricos que hiciera el proyecto de reacondicionamiento del zanjón (limpiarlo y darle un nivel mayor, para una mejor circulación del agua, y de máxima entubarlo) y el proyecto de alcantarillado, para atender las 24 hectáreas del predio.

Dos años atrás, la gente del Ministerio cumplió con la elaboración del proyecto, pero el mismo no se ejecutó. Según la administración del Parque, las autoridades actuales afirmaron que tenían previsto incluir este proyecto en el presupuesto de obras de 2009, aunque dicen no haber tenido una respuesta.

Con el agua en la puerta

La Candelaria produce frutas procesadas para su uso en heladerías e industrias lácteas (en la parte de yogures); en la jornada de ayer se vio invadida por el agua, que inundó su predio y llegó a la altura del acceso a los dos galpones de la planta.

Su propietario, Juan Carlos Cisneros, contó que “con la lluvia de hoy (por ayer) se produjo todo esto. Hace dos años se perdió todo: 600 toneladas de fruta congelada; pérdidas cuantiosas en variadores de velocidad, motores, bombas de amoníaco. La fábrica estuvo parada 15 días: fuimos los primeros que nos inundamos y los últimos a los que se les fue el agua, porque estamos en un badén. El problema es que no hay un desagüe apropiado para el Parque”.

—¿Qué otros inconvenientes han tenido, además del agua en la puerta?

—Tuvimos que parar la producción. Después tendremos que evaluar las pérdidas por inundación de cables subterráneos; de la pérdida de frío en el frigorífico. Eso recién lo vamos a ver mañana (por hoy) cuando podamos conectar la energía.

Ojalá que el gobierno haga algo, porque si no cada vez que llueva va a pasar esto. La vez pasada tuvimos pérdidas por arriba de los 250.000 pesos, y el gobierno nos retribuyó con 20.000 pesos. A eso se les suma los 15 días de parada la planta (lucro cesante). No tuvimos respuesta, a pesar de que se presentaron carpetas. A guarderías de lanchas les dieron más dinero que a nosotros.

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