Parole

La miríada de anuncios del intendente Gustavo Arnaldo Pulti (GAP) sobre el ítem seguridad tiene años. Desde su banca de concejal, unas veces como integrante de una alianza con el PJ local, otras como concejal de Russak, y posteriormente como creador de Acción Marplatense, GAP ha desbrozado el verbo en incontables construcciones sobre la materia, en toda ocasión criticando a los intendentes de turno por su falta de acción. Siempre adujo que la comuna debía involucrarse, y una y otra vez jugó a la municipalización de la policía en Mar del Plata.
El intendente utiliza la sangre derramada de los ciudadanos víctimas para hacer prensa una y otra vez. Ante cada hecho conmocionante, se luce con lecciones retóricas vacías de contenido sobre cómo actuar, y lo que aquí señalo no es una mera contradeclamación.

Ya en octubre de 2007, el diario La Capital publicaba: “Ha sido Acción Marplatense la única fuerza política en presentar a quien sería, de llegar a intendente su candidato Gustavo Pulti, el responsable del área de Seguridad Comunitaria y Defensa Civil, a crearse ya que no existe en el actual organigrama comunal. Se trata de César Rosso, en cuya trayectoria, amplia en los ámbitos policiales y judiciales, se destaca haber sido titular de Bomberos de la provincia”. Ya por entonces se mentía descaradamente, porque Rosso, tío del concejal Héctor Rosso, nunca tuvo una destacada actuación, ni como policía ni en cuestión judicial alguna; sin embargo, su inexistente performance es premiada con cientos de miles de pesos por año por una tarea que nadie conoce.

Insistía La Capital por aquellos días que Pulti reclamaría una participación consultiva en la designación de los funcionarios policiales a cargo de las comisarías y de la departamental, como así también acceso a la discusión y evaluación de los presupuestos policiales. Quince meses luego de asumir la intendencia, huelga decir que nada de esto ha ocurrido. Muy por el contrario, se ha desvinculado de toda responsabilidad en la materia, y lo único que subsidiariamente es capaz de hacer es un llamado a las autoridades en La Plata.

GAP decía en campaña en 2007, aupado por la mirada complaciente del diario, que buscaría impedir que baldíos y edificios desocupados se sigan convirtiendo en "aguantaderos", y que integraría Patrullas Sociales para trabajar con las poblaciones de riesgo, “intentando evitar y, eventualmente, rescatar de las adicciones precoces a los sectores adolescentes e infantiles que por su situación de exclusión tienden a caer en el delito". Estoy en condiciones de decir que los criminales que fusilaron a Dalina Di Mauro con un tiro en la nuca no son de “villa miseria” alguna, tienen antecedentes por violencia familiar y cuando menos uno de ellos ha cumplido condena.

No hay una política municipal de seguridad. No hay eliminación de edificios abandonados. No hay limpieza de baldíos. Nadie patrulla las calles para prevenir nada de nada. No hay ninguna política destinada a enfrentar la pobreza y la exclusión social. Son demasiadas palabras para un tema tan grave, demasiados muertos, violados, ultrajados y torturados en Mar del Plata como para permitir que el intendente siga gastando el verbo perorata tras perorata sólo para salir bien parado en los titulares del día después.

A quince meses de gestión, lo de Pulti es sólo “parole, parole, parole”, y ni un solo gesto compasivo de acción concreta y responsabilidad funcional.

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