Paro de petroleros amenaza la producción de combustibles

La medida afecta a Neuquén, Río Negro y La Pampa. Según los gremios, las petroleras no garantizaron la reincorporación de 3.000 obreros suspendidos
Los trabajadores agrupados en el Sindicato del Petróleo y Gas privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa iniciaron a la medianoche un paro por 36 horas en los yacimientos de esas provincias, que podría afectar desde el fin de semana el normal abastecimiento de combustibles en todo el país. La huelga, que incluirá la paralización de la producción, fue dispuesta en reclamo de la reincorporación de 3.000 trabajadores suspendidos por empresas contratistas del sector. Y se decidió anoche, luego de intensas negociaciones en el Ministerio de Trabajo.

"Fracasaron las negociaciones para garantizar el trabajo de 3.000 compañeros suspendidos que hoy están en sus casas", dijo a El Cronista el titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de esas provincias, Guillermo Pereyra. Adhiere al paro el personal jerárquico y podrían sumarse gremios de otras provincias productoras, como Tierra del Fuego.

Hasta anoche, las negociaciones parecían encaminadas. Fuentes empresariales afirmaron que las petroleras garantizarían la estabilidad laboral de los empleados de sus empresas contratistas y mantendrían inversiones para reincorporar a los suspendidos. Pero desde los gremios replicaron que las compañías ofrecieron poner en marcha "seis o siete equipos", lo que alcanzaría para cubrir menos de un tercio de los puestos de trabajo puestos en suspenso. "Tuvimos buena voluntad y respetamos la conciliación obligatoria, pero se agotó la paciencia", dijo Pereyra.

Fuentes allegadas a YPF confiaban hasta último momento en el éxito de las gestiones. Remarcaron que el objetivo de las petroleras era garantizar la estabilidad laboral del personal de sus contratistas al menos hasta el julio.

Neuquén es la principal productora de petróleo del país, por lo que de extenderse el paro en esa provincia podría provocar problemas en el abastecimiento de combustible.

El conflicto comenzó semanas atrás, cuando los gremios denunciaron que las petroleras habían violado un acuerdo de "paz social" firmado en noviembre, en el que se garantizaba la estabilidad laboral por seis meses.

Aumentos para aceiteros

Por otro lado, los trabajadores aceiteros firmaron acuerdos salariales que implican mejoras de hasta $1.200 en los sueldos más bajos. Se trata de la categoría de peón, la primera de la escala salarial.

Esta semana, Molinos Río de la Plata, Cargill, Vicentín y otras firmas menores se sumaron al acuerdo que había rubricado Dreyfus la semana pasada, que garantiza un piso salarial de $ 3.000 remunerativos para los peones aceiteros, que ganaban entre $ 1.800 y $ 2.100. El convenio incluye un incremento de $ 200 adicionales por presentismo y, en el caso de Molinos, Nidera y Vicentín, otros $ 300 mensuales no remunerativos.

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