Con el paro municipal volvió la kermesse en pleno centro

Una vez más, y como sucede cuando hay paro de los municipales, las peatonales se convirtieron ayer en grandes kermesses donde se pudo conseguir absolutamente de todo: desde estrellas de mar hasta ropa y compacts truchos. La ausencia de inspectores hizo que los vendedores ambulantes tomaran literalmente por asalto el área más céntrica de la ciudad y generaran airadas protestas de los comerciantes formales. Es que pagan suculentos impuestos para poder tener sus locales en el centro y ayer tenían las puertas franqueadas por telas en las que se exhibían productos similares a los que ellos venden, pero sin pagar un solo canon por estar allí.

Bronca."Esto es una vergüenza. Nosotros pagamos los impuestos y ahora hasta vamos a pagar la remodelación de la peatonal San Martín, sin embargo los vendedores ambulantes aprovechan cada ausencia de la GUM para llenar de puestos la calle y convertir esto en una feria", protestó ayer un comerciantes a metros del cruce las peatonales.

El caos y la transformación del área central de la ciudad en un auténtico mercado persa se debió al paro que en toda la provincia llevaron adelante los empleados municipales. El secretario adjunto del Sindicato de Empleados Municipales de Rosario, Antonio Ratner, consideró que la medida tuvo "un alto acatamiento" en la ciudad.

Según detalló, la huelga se llevó adelante "en solidaridad con los compañeros de otras comunas y municipalidades que no han percibido sus salarios, y en algunos caso les deben varios meses"

Acotó que también la medida buscó respaldar la "solicitud hecha a la provincia para que se equipare la asignación familiar de los municipales —que en Rosario es de 80 pesos— con la asignación universal por hijo otorgada por la Nación, que se eleva a 180 pesos".

Pago con vales. Ratner especificó que "en la provincia hay 30 mil empleados municipales", a los que se suman "9 mil en carácter informal con una situación de clara precarización laboral. Algunos cobran 300 pesos mensuales por 12 horas de trabajo y hay varios casos en donde se les abona su sueldo con vales de un supermercado".

En Rosario, según la Municipalidad, hay 600 empleados sin aportes. No obstante, el gremialista puntualizó que "no se cumple un acuerdo fijado con el municipio referente a la recategorización a planta permanente de personal, fundamentalmente del que se desempeña en los distritos".

Otro reclamo local apunta a que, tal cual puntualizó Ratner, "pese que la Caja de Jubilación da superávit, los pasivos cobran después del 10 o 12 de cada mes, cuando deberían hacerlo los primeros días".

Comentá la nota