Un paro con fuertes connotaciones políticas

Trabajadores municipales llevaron adelante una medida de fuerza de 48 horas, que incluyó dos movilizaciones al Palacio Municipal. El cese de actividades podría repetirse la próxima semana.
Aumento salarial, provisión de ropa e insumos de trabajos y reordenamiento del escalafón municipal fueron los principales reclamos escuchados durante el paro de 48 horas dispuesto por el Sindicato de Trabajadores Municipales y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

La medida de fuerza comenzó el martes e incluyó dos movilizaciones al Palacio Municipal. En caso de no existir respuesta del gobierno, el cese de actividades podría repetirse la próxima semana.

La lista de exigencias encuentra asidero concreto en el día a día de los empleados: sueldos desfasados con respecto al costo de vida, precarias condiciones de trabajo en distintas dependencias y repetidos traslados motivados, en su gran mayoría, por filiaciones partidarias contrarias a la gestión de turno.

Sin embargo, la medida de fuerza se transformó en un nuevo capítulo de la disputa sin tregua que desde las elecciones de 2007 mantienen el ex intendente Miguel Prince y la actual jefa comunal Graciela Rosso.

El Sindicato de Trabajadores Municipales, principal impulsor del reclamo, llegó al paro luego de un pedido de incremento salarial del 45%, una cifra que en la práctica dificulta de antemano la posibilidad de alcanzar un acuerdo. Se sabe que la relación entre el gremio conducido por Enrique Peñalba -amigo personal y ex funcionario de Prince- y la intendenta Rosso nunca fue buena. Desde el cambio de gestión se profesaron desconfianzas y acusaciones mutuas.

En ese marco, la intendenta apostó todas sus fichas al Sindicato de Empleados Municipales, una entidad gremial en proceso de legalización creada en los últimos meses del gobierno anterior, que desde el año pasado integra la mesa chica de una nueva CGT regional alineada a Hugo Moyano, un espacio enfrentado a otro grupo de sindicatos que en el plano local lidera Sergio Gauna, secretario general del Centro de Empleados de Comercio y vicepresidente del Partido Justicialista de Luján conducido por Prince.

De los tres gremios que participaban de la mesa paritaria, el Sindicato de Empleados Municipales fue el único que decidió no sumarse al paro. Bajo la conducción de Sergio Corzo, quien formó parte activa de la campaña que llevó a Rosso a la Intendencia de Luján, la entidad hizo público un comunicado donde expresó que "bajo ningún punto de vista estaremos ni hoy ni nunca al lado de quienes se dicen representar a los municipales y que durante muchos años jamás se acordaron de nuestros derechos, jamás se acordaron de defendernos ante el atropello del gobierno de turno porque formaron parte del gobierno siendo gremialistas".

MOVILIZACIONES

Desde las primeras horas de la mañana del martes, un número importante de móviles policiales fue dispuesto en las cercanías de las dependencias que resultaron puntos de encuentros de los municipales.

A pesar del exagerado despliegue –el jefe distrital habló de entre 60 y 70 efectivos-, los dos días de protestas transcurrieron con absoluta normalidad. Contra los pronósticos más agoreros, los trabajadores municipales que en las dos jornadas se movilizaron hasta el Palacio Municipal estuvieron lejos de protagonizar cualquier tipo de incidente.

El martes, el núcleo congregado en las puertas de la Municipalidad estuvo conformado por unas 200 personas. Desde las escalinatas, Peñalba habló de un acatamiento al paro de un 80% y denunció "actitudes intimidatorias" llevadas a cabo desde el gobierno municipal: "Hoy estuvieron apretando todo el día a los compañeros contratados. Les decían que el que no salía a trabajar se le descontaba el día".

Jorge Zabalo, en representación de ATE, recordó que "hace un año veíamos con gran esperanza una mesa paritaria que se había creado con el nuevo Ejecutivo. Pero evidentemente las mesas de diálogo sirven cuando hay respuestas positivas. En octubre decidieron no llamarnos más, justamente cuando estábamos pidiendo aumento salarial".

Además de los reclamos concretos, los distintos dirigentes gremiales criticaron la decisión de Rosso de nombrar como funcionarios a personas que no viven en Luján, una tendencia que se profundizó luego de la ruptura interna con el sector de María Inés Fernández.

"No hay plata para los trabajadores municipales, pero sí para engordar las carteras de los funcionarios que vienen de afuera. Hay jefes que vienen a cobrar el sueldo y se van", disparó Peñalba altavoz en mano.

Desde las pancartas también se hizo referencia al "personal foráneo" que desembarcó en el municipio de la mano de la jefa comunal y que, al menos hasta el año pasado, formaba parte de la Planta Temporaria de trabajadores. Se trata de un grupo diseminado en distintas dependencias municipales, sin tareas específicas. Algunos de sus miembros, con domicilio legal en el barrio capitalino de La Boca, protagonizaron diferentes hechos que contaron con el silencio oficial, como fue la amenaza sufrida por un agente de tránsito.

En la conferencia de prensa brindada por los gremios al término del segundo día de paro y movilización, tanto los dirigentes del Sindicato de Trabajadores Municipales como los de ATE, coincidieron en señalar que en caso de no existir respuesta del Departamento Ejecutivo, la medida de fuerza podría repetirse la próxima semana. Al cierre de esta edición, las entidades gremiales aguardaban el llamado del gobierno para iniciar las negociaciones.

Tercero en discordia

En diálogo con EL CIVISMO, el secretario general del Sindicato de Empleados Municipales, Sergio Corzo, dijo estar de acuerdo "con la exigencia salarial planteada por los compañeros", pero consideró que "sentarnos a dialogar con un 45% de aumento no es para nada serio".

"En las empresas privadas de los rubros de mejor producción, a ningún gremio se le ocurriría pedir, de manera sensata, un 45% de aumento. Ese pedido cae solo. En realidad es pedir algo que no importa si te dan porque lo que estás buscando es la confrontación.

"En virtud de los resultados vistos, incluso con la movilización, me parece que ya no hay más nada que hablar. Ni el 10% del plantel municipal respondió a la convocatoria. La inmensa mayoría del plantel municipal se dio cuenta que más allá del pedido legítimo, indudablemente el paro tiene otra connotación. Creo que el fracaso del paro parte por quien lo genera. Hay gente que no es más creíble. Y creo que así quedó demostrado. Por ejemplo Peñalba", expresó el dirigente gremial.

Corzo también buscó defenderse de las críticas que ven en el gremio que dirige un aliado de la intendenta Rosso: "Algunos compañeros tildan a este gremio como el gremio de Rosso. Pero en realidad, este gremio nació en plena etapa del gobierno de Prince, cuando Rosso ni siquiera sabía que iba a ser candidata a intendenta. En nuestra comisión tenemos gente de todo el espectro político. Nosotros no nos dedicamos a la política partidaria con el gremio".

Rosso apuntó a Peñalba

En la mañana del miércoles, durante una conferencia de prensa referida a los festejos por el Día del Trabajador, la intendenta Graciela Rosso habló de la medida de fuerza iniciada el martes.

La jefa comunal apuntó todos los cañones al secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Enrique Peñalba: "El grado de irresponsabilidad demostrado por este sector sindical es llamativo. Además, el 45% lo vienen reclamando desde diciembre y no hicieron ningún paro anteriormente. Van a un paro directamente de 48 horas en plena campaña electoral. Eso es llamativo".

"Cuando se piden cosas que no se pueden conseguir es para llevar a los trabajadores a una encerrona y a un camino sin salida. Eso es lo que están buscando. Quien comanda el sindicato fue funcionario del gobierno anterior. El gobierno anterior no cumplía la mayoría de los derechos de los trabajadores y no hubo ningún paro. Este es un paro eminentemente político. Pero la mayoría de trabajadores no le cree absolutamente nada", agregó Rosso.

Acompañada por los gremios cercanos a su gestión, la intendenta dijo que la gestión que encabeza le quitó "al señor jefe de este sindicato la disposición permanente y otros privilegios que seguía conservando y no le corresponden. Entonces no sabemos si el paro es por un problema particular o por un problema de los trabajadores.

Hay paros que se dan en defensa de los derechos de los trabajadores y otros para defender los derechos de quienes conducen a los trabajadores".

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