El paro de empleados de Luz y Fuerza complica el servicio eléctrico local.

Piden blanquear una suma fija de $ 550 a $ 650 dada en 2008 y un aumento de 30%. Las empresas lo condicionan al ajuste en las tarifas. Con guardias mínimas, el paro sigue hasta el jueves.
La situación del servicio eléctrico en Mendoza no deja de ser noticia. Ahora, los empleados del sector nucleados en el Sindicato de Luz y Fuerza empezaron una huelga que se extenderá con matices hasta el jueves, encolumnados en el incumplimiento de un acuerdo salarial de octubre de 2008 que preveía el blanqueo de una suma no remunerativa de entre $ 550 y $ 650, pero fundamentalmente en el pedido de una nueva escala de sueldos.

El grado de acatamiento de la medida, sin concurrencia a los lugares de trabajo, es disímil según las partes. Para Luz y Fuerza, que representa a unos 1.300 empleados, ayer se había logrado una adhesión del 100%, "a excepción de algunas cooperativas del Este". Para las empresas, no superó el 40%.

La pretensión sindical, que comenzó en paritarias a principios de febrero, pasa por un incremento de haberes mínimo de 30% para la totalidad de los empleados del sector. Trasladado al cuadro actual de salarios, significa que un empleado recién ingresado, hoy con un sueldo de $ 2.200, pase a ganar $ 3.000. Y que con 20 años de antigüedad cobre $ 4.500, contra los $ 3.800 actuales.

Con guardias mínimas, los concesionarios reconocían ayer no estar en condiciones de solucionar posibles interrupciones del servicio eléctrico. Una postal del conflicto podía retratarse ayer en las oficina de Edestesa, en San Martín, donde parte del personal jerárquico se dedicó a atender al público.

En la jornada de hoy habrá un ojo puesto en la huelga, que se reducirá a las 3 últimas horas de cada turno, al igual que mañana, y otro en la audiencia conciliatoria que la Subsecretaría de Trabajo convocó a partir de las 12 . El jueves 30 habrá una movilización y asamblea ante las casas centrales de cada distribuidora.

"Dicen que no cuentan con la tarifa para financiarlo, pero no es excusa. Sabemos que en definitiva la decisión del ajuste está y la ecuación les cierra. Tampoco nos van a presionar responsabilizándonos ante los usuarios", señaló el secretario general de Luz y Fuerza, Urbano Otero.

Posiciones

Desde Edemsa, donde se desempeñan 600 trabajadores, acusaron una adhesión, al igual que la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz, de sólo 35%. Igualmente, se advirtió que "puede llegar a haber demoras si surge algún problema en el servicio".

A través de un comunicado, Edestesa advirtió "que por razones ajenas a nuestra voluntad, el servicio podrá verse afectado. Esperamos que los casi 40.000 usuarios directos y 50.000 indirectos abastecidos por las cooperativas sepan disculpar las molestias ocasionadas".

Pese a tener 200 trabajadores plegados a la medida, la empresa descartó un incremento inmediato. Según el gerente, Raúl Stasi, "no se pueden pagar lo que no se cobra; obviamente, el cronograma tarifario acompañará cualquier propuesta".

En cambio, los directivos de la Cooperativa Eléctrica eludieron referirse al conflicto y los números, aunque aseguraron que unos 40 operarios habían faltado ayer. "Hablar sería agravar las cosas", consignó el gerente técnico, Julio Gallego. Sin embargo, y por temor a represalias, la empresa decidió que los encargados de lectura y de cortes no salieran a la calle.

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