El paro bancario alteró el ritmo de Neuquén

El microcentro estuvo prácticamente inactivo, no tanto porque la adhesión fuera unánime, sino porque la gente dejó los trámites para el lunes. El frío de la mañana y la fecha del mes también colaboraron. Hasta había lugar para estacionar.
Una postal inusual presentaba este viernes el centro de la ciudad de Neuquén. El paro bancario que decretó el gremio a nivel nacional y que tuvo atacamiento en la capital neuquina alteró por completo el ritmo que habitualmente se ve a media mañana en el microcentro.

Lugares disponibles para estacionar (algo increíble), veredas descongestionadas y hasta lavacoches con poco trabajo fueron algunas de las consecuencias más visibles de la medida de fuerza de los empleados de las entidades bancarias.

"Tiene lugar para elegir", confió a periodistas de este diario un desconcertado joven que se gana la vida lavando automóviles en la primera cuadra de la calle Juan B. Justo. "Parece un día feriado", reflexionó.

En efecto, la imagen del centro era completamente distinta. Si bien las confiterías mantenían un buen caudal de clientes (el frío matinal colaboró en buena medida para que esto ocurriera), el ritmo era de otra ciudad.

Es probable que la altura del mes influyera para que el microcentro se descongestione un poco. Algunos bancos que no adherían al paro (el Río o el Citibank, por ejemplo) tampoco mostraban demasiada actividad.

Lo cierto es que el paro bancario tuvo buena adhesión en Neuquén, por lo menos del público: la gente no fue a los bancos. La medida de fuerza por la que se reclama un 25 por ciento de aumento en los salarios se hizo sentir y podría volver a repetirse, en caso de que las entidades bancarias no den una respuesta favorable a los reclamos salariales.

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