"Me parce que Ñubel no sale campeón..."

Los hinchas de Central se fueron del Coloso gastando a los de Newell´s. "Ojalá se cumpla el cantito", dijo Chitzoff. Los pibes de Cuffaro no pudieron sostener el 2-0, pero con el empate al menos dejaron al equipo de Sensini a dos puntos de Banfield.
Que se permita una licencia y se sepa que quien escribe estas líneas no nació como ustedes, con esa enfermedad tan sana que no tiene cura. Es una locura. Y entonces se le pide a toda esta gente rosarina, a esta ciudad cuna de semejante brillantina creativa, que de una buena vez empiece a buscarle otro nombre a esto que no tiene derecho a caer, como si nada, en el común denominador de clásico, derby o como fuere que le dicen ahora.

El Coloso revienta, revienta en serio, eh, son casi 40 mil almas aunque la ciudad ya hace rato que anda desalmada. Nada parece normal y menos al ver a ese chico que porta unas orejas gigantes de cotillón y una vena real que está a punto de estallar. El canto, hiriente, masivo, por supuesto, es para los "Sina", porque "el que no salta se va a la B". Se agitan los parlantes de mentirita y se amplifica el canto leproso, la fiesta está armada para ellos, locales al fin, que gozan de la vanguardia y sueñan con la vuelta. Los Canallas, acorralados, te quitan la respiración de sólo verlos tan amuchados. Pero enseguida encuentran aire en esos dos goles que caen de la nada y de la nada vuelven a caer en la realidad. El clásico sacado de contexto dura media hora, después se pelea más de lo que se juega, se cuida más de lo que se arriesga y, por ende, en adelante lo distintivo apenas si baja de las tribunas. ¿Quién ganó? Banfield. Por transición, Central.

¿Qué? ¿Acaso no se puede festejar un empate? Bueno, andá y decíselo a esa hinchada que desde las entrañas académicas suelta el "me parece que Ñubel no sale campeón...". Ellos le ponen picante a esta historia y esta vez no son tan aliados sus jugadores, quizá porque en un momento se supieron vencedores o bien porque no quieren fomentar el "equipo chico" que baja desde el otro lado. "Yo me voy con bronca porque era un partido ganable. ¿Si beneficiamos a Banfield? No sé, no me importa, que salga campeón el que más puntos saque. Hablando mal y pronto, a mí me chupa un huevo lo que le pasa a Newell's", dice el capitán Broun, quien recién pasa Fatura cuando le recuerdan que uno es candidato al título y el otro, a zafar del descenso: "Nadie quiere perder un clásico. Quizás ellos pensaron que nos iban a pasar por arriba, fácil, y quedó a la vista que no fue tan así, que no estaban jugando contra cualquier equipo".

Pero a los Canallas del tablón no les da lo mismo. Son ellos los que revolean las remeras y entonan. "Ojalá se cumpla ese cantito, es lo que quiere la gente", pide Chitzoff. Y, bueno, decime si al Negro Fontanarrosa no se le dibujó una sonrisa en el cielo.

Comentá la nota