Paraná Metal, el caso testigo para resolver crisis laborales.

La planta industrial, de Villa Constitución, volverá a operar el lunes, tras la intervención del Gobierno. La empresa amenazó con despidos por la crisis, pero finalmente la plantilla de empleados se mantendrá.
Es luego de que los trabajadores y la empresa rubricaron este sábado la propuesta presentada por la cartera laboral para poner fin al conflicto y evitar que continúen los despidos.

De esta manera, mediante el acuerdo firmado ayer al mediodía se conservarán los sueldos hasta el 28 de febrero de 2010, las suspensiones serán rotativas y en esos casos los trabajadores cobrarán el 70 por ciento del salario de bolsillo, mientras que la empresa se comprometió a no efectuar ningún despido.

La reunión fue encabezada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y participaron Antonio Caló, Naldo Brunelli y Juan Belén, de la UOM nacional; Alberto Piccinini y Leandro del Greco, representantes de ese sindicato en Villa Constitución; Fabio Bellini, Alberto Churichi y Claudio Rivas, de la comisión gremial; y, José Senoz y Luis Macario, de la empresa.

Los trabajadores de Paraná Metal (ex Metcom) habían aprobaron por amplia mayoría la propuesta del Ministerio de Trabajo, que condiciona la continuidad de la empresa al congelamiento salarial hasta febrero de 2010 y suspensiones rotativas del personal.

De esta forma, se puso fin al conflicto iniciado en diciembre del año pasado y que paralizó la planta industrial, ubicada a 50 kilómetros de la ciudad de Rosario.

En la votación de 735 trabajadores efectivos, votaron a favor de la propuesta del Ministerio 657 (89,38 por ciento), de manera negativa lo hicieron 76 (10,34 por ciento), mientras que hubo un voto blanco y otro impugnado.

La propuesta oficial tiene diez cláusulas, entre ellas se establece la continuidad laboral de todo el personal de planta permanente. Allí, se incluye a los 250 operarios de las empresas contratistas y a otros 60 de la Asociación de Supervisores de la Industria Metalúrgica (ASIMRA), con lo que se llega a cerca del total de 1.200 empleados.

Además, se acordó la conservación de los sueldos hasta el 28 de febrero de 2010 y se determinó que los trabajadores que sean comprendidos en las suspensiones cobrarán el 70 por ciento del salario de bolsillo.

La empresa se compromete a realizar la reapertura de la actividad laboral de inmediato, el pago de los haberes caídos e invertir para alcanzar la recuperación productiva, en tanto el Ministerio de Trabajo realizará una supervisión cuatrimestral de la planta industrial.

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