Paraná: Luego de 14 años concluye la liquidación del Banco Municipal

El intendente José Carlos Halle remitió el jueves al Concejo Deliberante la ordenanza de cierre. Pasarán a la comuna los activos remanentes y se creará un patrimonio de afectación para cancelar pasivos de la ex entidad.
Tan marcada fue su presencia en la vida económica y social paranaense, que aún hoy el edificio de su ex sede, ocupado por otras reparticiones públicas, sigue siendo identificado como suyo, pese a que hace 14 años cerró sus puertas definitivamente.

Su impronta en el desarrollo y apoyo de emprendimientos y obras públicas locales generó, casi desde su desaparición, los anhelos de crear una nueva herramienta financiera que lo reemplace.

Ahora, luego de un largo y controvertido proceso residual, llegó su fin. El Banco Municipal de Paraná pasará definitivamente a la historia, a partir de la sanción del proyecto de ordenanza enviada ayer por el intendente José Carlos Halle al Concejo Deliberante, que dispone la finalización del proceso de liquidación.

Así, los activos remanentes del Banco Municipal, calculados en 1.095.472 pesos, pasarán a la Municipalidad. Además, con los bienes recibidos en pago de deudas, se creará un patrimonio de afectación –sugerido por el Tribunal de Cuentas– para cancelar los pasivos de la ex entidad bancaria.

La secretaria de Gobierno, Rosario Romero, explicó unoque la iniciativa será tratada en el cuerpo durante el actual período de sesiones ordinarias "o en extraordinarias", en el caso que no alcance a analizarse antes del 30 de noviembre.

Con posterioridad, se llamará a asamblea general extraordinaria, en la que se aprobará una Memoria y Balance especial del último de cierre. La comisión liquidadora, en unos 60 días, finalizará su labor.

Fundamento

"Si en su momento se hubiesen transferido los activos, otra suerte pudo tener la liquidación, ya que se habrían desalentado los litigios contra el ex Banco", explicó Romero, en relación a los honorarios reclamados por profesionales y las pérdidas de expedientes, entre otros aspectos.

Ello determinó que lo recaudado en los primeros años sostuviera los gastos de liquidación y, al no pasarlos en forma inmediata a la Municipalidad, se produjeran embargos o pagos de deudas secundarias o creadas durante la liquidación. Así, se dejó de pagar a la Municipalidad por los 28 millones de pesos que tomó de crédito, para devolver los depósitos a todos los ahorristas y también, hacer frente a indemnizaciones del personal.

La funcionaria resaltó que sólo en los últimos dos años los balances de la liquidadora arrojaron saldo positivo. "La gestión Halle dejó al liquidador José Gaut, porque fue el que más bienes transfirió a la Municipalidad, en créditos, inmuebles, restos de pignoraticio (libras esterlinas o joyas) y la cartera de créditos más importantes", justificó.

En el proyecto de ordenanza, se señala que "la ventaja" de la determinación del cierre de la liquidación es "defender los intereses de la Municipalidad de Paraná que, siendo el principal acreedor, ha sostenido la liquidación con todo lo que ello implica en sueldos, litigiosidad inoficiosa, fomento indirecto y no deseado de conductas especulativas de terceros, delitos cometidos por quienes intervinieron y que motivaron sentencias condenatorias, por sólo citar algunos de los aspectos negativos de la liquidación".

Idea en ciernes

Tan recurrente como necesaria, está instalada desde hace tiempo en ámbitos municipales la idea de volver a tener una herramienta financiera al servicio de la comunidad paranaense. Por ese motivo, la administración de José Carlos Halle no descarta, en un futuro no muy lejano, la posibilidad de que el Estado Municipal promueva la apertura de una Caja de Crédito. Justamente, una figura jurídica financiera que antecedió a la conformación del Banco Municipal.

Un largo y controvertido proceso que se inició a fines de 1995

El 5 de octubre de 1995, por Ordenanza Nº 7716, el Concejo Deliberante facultó al Ejecutivo Municipal a realizar los trámites y gestiones para poner fin a las actividades del Banco Municipal de Paraná SEM en su calidad de entidad financiera.

La iniciativa permitió al Ejecutivo firmar un convenio de asistencia financiera para acceder hasta 28,5 millones de pesos (o dólares), destinados al pago de los pasivos del Banco, y de las indemnizaciones laborales del personal. Al actuar como garante, y como contrapartida, la Municipalidad se subrogó los derechos de los acreedores; y el Banco se comprometió a destinar los fondos de sus activos remanentes para cancelar la asistencia recibida. La firma de ese convenio nunca se formalizó y los créditos devueltos distaron de alcanzar el monto del crédito pedido por la Municipalidad en 1995. (Fuente: Diario Uno)

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