Parálisis en el Concejo Deliberante

Parálisis en el Concejo Deliberante
La bancada del intendente se encuentra en un virtual estado de fractura que impide la realización de las sesiones. Peligra la aprobación del nuevo Código de Ordenamiento Urbano.
El Concejo Deliberante de La Plata se ha transformado en un hervidero a raíz de la sesión del último miércoles, en la que el bruerismo pudo aprobar el aumento en las tarifas de taxis con el apoyo de bancadas opositoras.

En realidad la sesión corrió el riesgo de "caerse" por la sorpresiva ausencia de tres concejales del oficialismo: Cristian Vicent, Fabián Lugli y Miguel Forte, junto a la de un aliado, el edil Carlos Melzi. Este diario pudo confirmar que los tres primeros participaron de la reunión de bloque previa a la reunión del cuerpo sin manifestar que no se harían presentes en el recinto.

También que en la nutrida reunión de labor parlamentaria (concurrieron 11 concejales titulares de bloques, muchos de ellos unipersonales, además del presidente y la vice del Concejo) se acordó votar sobre tablas el aumento a los taxis, pero con la condición -impuesta por la oposición- de eliminar un artículo del proyecto que facilitaba una actualización automática de la tarifa cada tres meses.

La sorpresiva ausencia de 3 concejales oficialistas dejó a los otros bloques en una disyuntiva. Un grupo de concejales -los 4 del acuerdo Cívico y Social, 2 Unión-Pro y 1 del Nuevo Encuentro- optaron por bajar al recinto para "sostener la institucionalidad". Según explicaron, colocaron el funcionamiento del deliberativo por encima de todo, aunque le adjudicaron la total responsabilidad de esta crítica a la bancada del Frente Renovador Platense. Otros ediles opositores estuvieron ausentes de la sesión, como en el caso de dos ediles electos por Unión-Pro, Julio Irurueta y José Ramón Arteaga, y del alakista Sebastián Tangorra. En diálogo con este diario, Irurueta consideró que el oficialismo se "aprovecho de la inexperiencia de los concejales nuevos". En su caso, interpretó que cuando el presidente del Concejo, Javier Pacharotti, dio por finalizada la reunión por falta de quórum, se retiró a su despacho, y luego a su domicilio, para poder utilizar los sanitarios -el edil Irurueta se desplaza en silla de ruedas, y el Concejo Deliberante aún no terminó las reformas a los baños que posibiliten su uso para personas con discapacidades motrices-. A su vez aclaró que "no existe ninguna fisura en el bloque" que integra con Tritten y Chávez.

A su vez, José Ramón Arteaga afirmó que "la oposición está para otra cosa. Si el oficialismo no puede aportar el quórum propio a raíz de sus problemas internos, y no puede garantizar la gobernabilidad, la oposición no tiene que solucionarle ese problema". Por otro lado, el edil Sebastián Tangorra se comunicó con este diario para aclarar que también había dado por finalizada la reunión, ya que nadie le informó que se había llegado a algún acuerdo entre oficialismo y oposición.

Desde las filas de la Coalición Cívica trascendió que Javier Pacharotti dialogó con la presidente de esa bancada, Susana Sánchez, para solicitarle el aporte del quórum. A cambio, Sánchez habría exigido el envío al archivo de 7 expedientes de rezonificaciones de terrenos en el gran La Plata, que los ediles del espacio del Acuerdo Cívico y Social evalúan como ligados a "negociados" inmobiliarios.

Esos mismo expedientes serían los que habrían reabierto la crisis en el bloque bruerista la semana pasada. Por ahora, en este escenario es dudosa la aprobación del nuevo Código de Ordenamiento Urbano antes del 31 de diciembre.

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