Paraguay: confirman penas para propietarios de supermercado donde murieron 396 personas

La Sala Penal de la Corte de Justicia de Paraguay confirmó las penas de hasta 12 años de prisión para los propietarios del supermercado Ycuá Bolaños, que se incendió el 1 de agosto de 2004 y provocó 396 muertos.
Funcionarios del Palacio de Justicia, citados por medios locales, informaron que la sentencia en primera instancia condena a Juan Pío Paiva, el principal accionista de la cadena, a 12 años de cárcel; a su hijo Víctor Daniel Paiva a 10 años, al guardia Daniel Areco, a 5 años, y al accionista Humberto Casaccia, a 2 años y 6 meses de prisión.

La noticia fue celebrada por sobrevivientes y familiares de los muertos, quienes desde hace varios días realizaban una vigilia frente al edificio de la Suprema Corte, para evitar que se dispusiera la prescripción de la causa.

Los riesgos de que ello ocurriera llevaron a que el presidente del país, Fernando Lugo, remitiera una carta, el 29 de julio pasado, al presidente de la Corte Suprema, Antonio Fretes, en la que expresaba su preocupación.

"Habiendo transcurrido más de cinco años de la tragedia, la justicia paraguaya ha estado en entredicho una y otra vez, resultando de ello que hasta ahora no se ha podido esclarecer el hecho y sancionar a los culpables", expresó Lugo.

Dejó constancia de las "dudas e incertidumbres" que acompañaron los procedimientos de investigación y debate y "como pocas" se presenciaba "la frustración de un juicio llevado hasta el punto de poner en cuestión la capacidad de actuar con rapidez y eficacia".

Sin responsabilizar a nadie directamente, Lugo hizo mención a lo que denominó "intento sistemático de lograr la extinción de la acción penal" que estaba pendiente de confirmación en instancias judiciales del mayor rango.

La tragedia, que ha sido de las más grandes de la historia de Paraguay, se produjo el 1 de agosto de 2004 en el establecimiento comercial situado en el barrio Santísima Trinidad, que estaba repleto de gente.

El saldo fue de 396 muertos y unos 500 heridos con quemaduras de distinto grado, muchas de ellas graves.

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