Los paraguas de Kirchner

Por: Ricardo Roa

Kirchner abrió el paraguas. Por primera vez aceptó que la elección viene peleada. Dijo en radio Mitre: "Lo más más importante es ganar. Por un voto, por dos, por cien o quinientos mil". Obvio, lo más importante en cualquier comicio es ganar. Pero no es lo mismo hacerlo por un voto que por muchos. Más cuando está en juego el destino del kirchnerismo (ver Kirchner: el que gana por uno o dos votos, igual gana la elección ).

Hay una segunda lectura añadida: aún si gana por poco, Kirchner venderá el resultado como una victoria plebiscitaria. No es lo que interpretarán otros, incluso dentro de su propia cofradía. Sobre todo por lo que puso en juego: adelantó 4 meses la elección, se colocó él mismo al frente de la boleta y a Scioli de escolta y arrastró a todos los intendentes que pudo para enfrentar a De Narváez.

Cualquiera advierte la desproporción. Pero en la desproporción misma late el temor a un fracaso. Otra cosa que Kirchner admitió es que puede perder bancas, algo que todos creen va a pasar. Ahí abrió otro paraguas.

Y cuando Gelblung le preguntó si Scioli asumirá como diputado, respondió en línea con el fallo que ayer convalidó las candidaturas testimoniales: "Veremos las circunstancias". O sea, ni sí ni no. La misma estrategia jurídica que Scioli había adoptado después de algún fallido inicial.

El juez Blanco confirmó que Scioli puede postularse pero no ser diputado si antes no renuncia a la gobernación. Scioli había dicho que no asumiría como legislador. Su candidatura es simulada, dijeron quienes lo impugnaron.

Pero el juez prefirió dudar de esas afirmaciones. Y en lugar de citar a Scioli para que defina qué piensa hacer, le dio crédito a otras declaraciones, en las que el gobernador dijo que podría asumir. Eligió el supuesto más dudoso, aunque todo el mundo sepa que Scioli no va a asumir.

Comentá la nota