La CGT, parada por la pelea del 2011 y la interna del PJ

Moyano apoya a Kirchner y se juega su propio proyecto. Sus rivales buscan jefe.
La falta de definiciones en la interna del PJ y su final incierto, cuando algunos sectores presionan para ir definiendo las figuras clave que competirán en 2011, mantienen en estado de alerta y virtual parálisis a la CGT que lidera Hugo Moyano.

Hace un mes, la central obrera quedó al borde de la fractura. Moyano tuvo que pedir disculpas públicas parta evitarlo. Pero hoy, los rivales del camionero siguen sin encontrar un paraguas --léase una figura de relieve en el PJ-- para buscar un nuevo horizonte.

Moyano y los suyos planean en dos semanas lanzar formalmente una corriente de opinión, una suerte de movimiento político que, de cara a 2011, sea el lugar de referencia de la dirigencia política con el mundo sindical. Aunque lo nieguen, todos aseguran que será un soporte para el proyecto presidencial de Kirchner, quien, para no perder ingerencia dentro de la interna sindical, ya les anticipó a caciques de la CGT que será candidato presidencial en dos años. Mientras, el camionero sigue fantaseando con ser gobernador bonaerense; para eso lanzó ayer la nueva sede de la Cámara Argentina de Trabajadores del Transporte, un bunker político. Allí dijo que si se presenta Kirchner, "lo votaría".

Del lado de enfrente, la certeza que tienen "gordos" e "independientes" es que el esquema de conducción seguirá siendo el mismo. Si algo no está dispuesto a cambiar Moyano es su estilo personalista.

En este sector vieron con simpatía la victoria de Carlos Reutemann el 28 de junio, pero tienen dudas sobre su decisión para candidatearse. Mauricio Macri y Felipe Solá les generan dudas y con Francisco de Narváez tendieron algunos puentes a través de su nexo sindical, Gerónimo Venegas, pero el diputado parece decidido a ir por la gobernación bonaerense.

Un caso distinto es el del ex presidente Eduardo Duhalde, quien hace unos días volvió al centro de la escena luego de que Lole lo candidateó. Los rivales de Moyano dicen que esa postulación tendría un rápido aval en el PJ, y que su retorno al poder implicaría un volantazo en la CGT. Traducido: Moyano perdería la relación privilegiada que ostenta con la Rosada.

De todas formas, "respetan" a Kirchner. "Mientras controle la caja, es difícil que gobernadores, intendentes y sindicalistas rompan con él y me incluyo", se sinceró un dirigente. En este marco, la CGT está frenada. Hace más de un mes que no hay reunión de Consejo Directivo, y todos siguen a la espera de que el ministro Julio de Vido, "garante de paz", convoque a todos los sectores.

Como sea, la relación entre el camionero y el ex presidente parece inquebrantable. Kirchner encontró en el camionero un respaldo casi sin fisuras. Las últimas semanas se filtraron subterráneas amenazas de que Moyano podría perder el control sobre los fondos de las obras sociales, pero nada de eso pasó. Y cerca del camionero desestiman que haya habido un intercambio con la jefa de Estado por la designación de Juan Rinaldi, ex superintendente de Salud y enemigo público de Moyano, al frente de un plan de empleo.

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