La parábola de los tres "Pepes"

"Voy a tratar de darles pelota a los que discrepan y de escuchar a los heterodoxos. Si la democracia existe, la forma que más la representa es la oreja, no la lengua"
La frase es de José "Pepe" Mujica, quien en enero asumirá como presidente de Uruguay, pero podría servirle a Cristina Fernández de Kirchner, que en sus dos primeros años de gobierno mostró una incapacidad para escuchar tan notable como su disposición para hablar. En tono catedrático. De quien cree que sabe más y no tiene paciencia para escuchar, porque no tiene mucho que aprender.

Ruedas y presentaciones

No son meras impresiones. En los dos años que lleva de gobierno, la presidenta expuso en discursos públicos, presentaciones, artículos periodísticos y unas pocas ruedas de prensa y muchas palabras.

En esos cuantiosos mensajes, incluye los encabezamientos de los discursos y consigna las veces en que –según el sitio oficial de la Presidencia de la Nación- la verba presidencial fue interrumpida con aplausos y excluye las veces en que la presidenta habla con sus ministros o admiradores u otros jefes de Estado.

Es de sospechar que las palabras no registradas son muchísimas.

El archivo de fotos oficial muestra que la presidenta es, casi siempre, quien habla. Aún en sus salidas al exterior, rara vez se la ve escuchando a otro jefe de Estado. Y cuando refiere el intercambio con sus pares es para recordar lo que les enseñó, reseñar un contrapunto del que salió victoriosa o citar alguna frase con la que ellos confirmaron lo que ella ya sabía.

¿Importa acaso cuánto habla o escucha presidenta? "Pepe" Mujica, hablando de "la soledad del poder", sirve de vuelta como guía. "Eso es una plaga, y un peligro", dijo en la entrevista citada. "Pero lo peor es quedar rodeado de alcahuetes. De los que le dicen que todo está fenómeno".

Mucho dinero

A la presidenta tampoco le faltó dinero. En sus primeros dos años, el gasto público total orilló los 200.000 millones de dólares y en 2010 se acercará a los 125.000 millones. Nunca en la Argentina moderna un gobierno contó con tanto dinero.

La pregunta es si le alcanzará. El propio gobierno sugiere que no.

El jueves, la presidenta dijo, sobre el próximo canje de deuda, que era "evidencia de la vocación y voluntad de la Argentina de hacerse cargo de sus deudas". Pero el canje no obedece a ese palabrerío. Una resolución publicada ese mismo día en el Boletín Oficial señala que el gobierno aspira a colocar sólo en Estados Unidos deuda por 15.000 millones de dólares, cifra muy superior al valor de los títulos que emitirá para canjear por aquellos que aún están en default.

Poca credibilidad

Pero una lluvia de fondos no revertirá el déficit de credibilidad de los Kirchner. Y aunque el gobierno agite la paranoia destituyente apenas un espantajo como Hugo Biolcati dice sandeces en un palco (paradójicamente, el titular de la Sociedad Rural fue el interlocutor que eligió el kirchnerismo cuando intentó dividir a la dirigencia del agro), en el futuro deberá preocuparse más de la lealtad de sus propios soldados.

El jueves, el ex secretario de Medios Enrique Albistur, se fue con una carta a la presidenta en la que, parafraseando a Evita, escribió: "Renuncio a los honores, pero no a mi puesto de lucha".

En los últimos seis años y medio, a lo que no renunció Albistur fue a multiplicar sus millones. Con tres causas judiciales vinculadas al manejo de la "pauta publicitaria" oficial (que entre 2003 y 2008 creció 761 por ciento), "Pepe", como lo llaman sus allegados, es el funcionario K cuya fortuna más se acerca a la del matrimonio presidencial.

Vapuleado

Otro "Pepe" de flamante renuncia es José Scioli; dejó la secretaria general de la gobernación bonaerense que encabeza su vapuleado hermano, Daniel, a quien Biolcati, en rara convergencia con los Kirchner, que se dedican a limarlo, había pedido "descabezar".

"Pepe" no aguantó más la sumisión al kirchnerismo, que en las elecciones de junio usó a su hermano de "candidato testimonial" y ahora le impuso, a la medida de Néstor, la letra de la reforma electoral de la provincia.

Hasta los buenos ciclos políticos se desgastan, como podría mostrar Chile este domingo. La Concertación puede perder, pese a haber liderado una transición democrática ejemplar y 20 años de crecimiento económico y progreso social sostenido.

Difícilmente los seguidores del PJ, emulen a sus colegas chilenos, pero a ser sincero, en el 2011, se acercará a una década desde el difícil comienzo, después de la crisis de fin del 2001. Sería bueno que, al menos, Cristina escuche el concejo del primer "Pepe". Siempre algo se puede aprender.

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