Para Zoellick, la clave es el saneamiento de los bancos

Entrevista con el titular del Banco Mundial
BRUSELAS.- Con calma y obstinación, Robert Zoellick no pierde el ritmo ni cuando se lo ve exhausto: tos, fiebre, síndrome de demasiados aviones y demasiados cambios horarios en medio de su enésima gira mundial de encuentros de emergencia sobre la crisis, o los preparativos para la cumbre del G-20 que tendrá lugar en Londres dentro de pocos días.

Experto en China, asesor de varias administraciones republicanas, financista de Goldman Sachs y hoy presidente del Banco Mundial (BM), Zoellick vio demasiado como para que pueda ignorárselo cuando afirma que atravesamos "un año peligroso".

Las cifras son escalofriantes: "Como consecuencia de la crisis, cientos de millones de personas caerán en la pobreza. Entre 200.000 y 400.000 niños corren riesgo de morir por desnutrición y por falta de atención sanitaria", dice Zoellick en un intervalo del Fondo German Marshall, en Bruselas.

-¿Cree que la recesión golpeará a todo el planeta?

-El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una contracción del 0,7% de la economía global. Nosotros, en el BM, no hemos publicado todavía una estimación, pero creo que la reducción estará entre el 1% y el 2%.

-¿Europa va camino a una ola de protestas y proteccionismo?

-Veo que estamos pasando de una crisis financiera a una crisis económica, que a su vez se está transformando en una aguda crisis ocupacional. Esta luego se convierte en una crisis social y humana que en ciertos países puede provocar también una crisis política. Estamos frente a eventos que llevan a la contracción, a las políticas aislacionistas y al proteccionismo, todas cosas que pueden hacer que los problemas económicos sean más difíciles de resolver. La respuesta es sí.

-Los gobiernos del G-20 condenan el proteccionismo, pero, como señalan algunos, 17 de ellos lo han puesto en práctica...

-En realidad, ya son 47 los países que han aprobado medidas de protección. No siempre violando acuerdos internacionales, sino que a veces practican eso que Gordon Brown llama "proteccionismo financiero", es decir que un gobierno socorre a los bancos pero los obliga a utilizar el dinero en el país. Los efectos son negativos, por ejemplo cuando los bancos tienen filiales o sucursales en Europa del Este.

-Los europeos temen un terremoto, sobre todo en el este de la Unión Europea (UE). ¿Serán suficientes los fondos prometidos durante la última cumbre?

-La historia demuestra que Europa resiste o cae toda junta. Ya veremos si los recursos son suficientes, pero por el momento advierto que la UE ha aumentado sustancialmente la ayuda. Un punto clave en el que estamos trabajando es el sostenimiento del sistema bancario. En seis países de Europa del Este operan 12 grandes bancos italianos, alemanes, austríacos, franceses y suecos. Todos tienen un papel decisivo.

-¿Teme que esos bancos se retiren a sus países y que se produzca una cortina de hierro financiera?

-Si uno echa por la borda 20 años de integración porque se produce una crisis, debe saber que las implicancias no serán sólo económicas. Serán políticas. Esto requiere que Europa tenga una visión estratégica del problema.

-¿El plan de estímulo aprobado en EE.UU. no es suficiente?

-Sin el saneamiento de los bancos, es como una inyección de azúcar en el torrente sanguíneo. Por un tiempo el sistema repunta, pero si el crédito sigue congelado, pierde su efecto multiplicador. El sistema financiero es la sangre de la economía moderna, y hasta que no se logre que la sangre circule bien, no hay vida.

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