Para De Vido el sur también existe

Para De Vido el sur también existe
Quiere ser candidato a gobernador de Santa Cruz. Kirchner lo analizó el último fin de semana. Como compañero de fórmula suena el intendente de Caleta Olivia.
Se sabe, en El Calafate se cuecen habas. Y 2010 encontró a Néstor Kirchner analizando la candidatura de Julio De Vido a gobernador de Santa Cruz.

A pesar del desgaste por los seis años de gestión, y de las numerosas denuncias por corrupción en su contra, el ministro de Planificación es considerado la carta más fuerte para la continuidad del oficialismo en la provincia patagónica.

Su peso específico y el manejo del dinero de la obra pública garantizan el encolumnamiento de los distintos frentes internos del PJ local. Al menos eso es lo que sostiene el ex mandatario y lo que su alter ego Rudy Ulloa repite como un soldado fiel en la antikirchnerista ciudad de Río Gallegos.

El guiño a De Vido significa un mazazo a Daniel Peralta. El indómito gobernador reconoce que los continuos cortocirtuitos con el matrimonio presidencial y Lázaro Báez, un empresario ascendente y amigo de los Kirchner, le jugaron en contra. Por eso se muestra cauto respecto de su futuro y admite tácitamente la posibilidad de no ir por la reelección.

"En cuanto a si quiero postularme nuevamente como gobernador o no, vuelvo a señalar que no estoy muy seguro de si quiero presentarme o no (…) si existen otras alternativas lo que tenemos que hacer todos es trabajar para que Santa Cruz siga siendo conducida por el Partido Justicialista. En definitiva, vamos a elegir al compañero o compañera que mejor posicionado esté", dijo días atrás.

Kirchner suelen recurrir a figuras de su mayor confianza cuando se trata del pago chico. Si avaló a su hermana Alicia para la elección legislativa de 2007, ¿por qué no haría lo propio con De Vido para manejar los hilos de la provincia en 2011?

El noviembre el arquitecto pingüino organizó una cena en el sur para celebrar el Día de la Militancia y desde entonces se barajan compañeros de fórmula. El intendente de Caleta Olivia, Fernando Cotillo, picó en punta. De hecho, el superministro K le encargó una misión: "trabajarle" Pico Truncado, Puerto Deseado, Las Heras, Perito y Los Antiguos, entre otras ciudades santacruceñas.

El escribano Cotillo fue candidato testimonial de las últimas legislativas, donde el oficialismo fue derrotado a manos del Acuerdo Cívico y Social, la alianza entre radicales y socialistas. Como él, muchos de sus colegas ahora sueñan con acompañar a De Vido en la fórmula. Todos son claves en la ingeniería electoral del Frente para la Victoria.

"Los intendentes tienen un peso específico debido a la ley de lemas. Van a jugar todos porque cada lista puede llevar cuatro candidatos a intendentes, y cada lista de intendentes pude llevar cuatro listas a concejales", señaló un conocedor del armado kirchnerista.

De Vido se formó políticamente en la Patagonia. Su primer cargo fue el de director general de Obras Públicas del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda, y luego presidió la Administración General de Vialidad. Entre 1991 y 2003 ejerció como ministro de Economía y Obras Públicas, jefe de la cartera de Gobierno y diputado provincial.

Faltan dos años para la nueva aventura, pero lo que hasta ayer resultaba una mera especulación de a poco comienza a tomar forma. Algunos van más allá y aseveran que en el alba de 2011 De Vido dejará Planificación para dedicarse de lleno a la campaña electoral. Todo un vaticinio si se tiene en cuenta que en esta Argentina doce meses es lo más parecido a una era glaciar.

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