Para el trigo, "la única solución es liberar la exportación"

La imposibilidad de comercializar trigo tiene mal a los productores, a los demás actores de la cadena agrícola y, porque no decirlo, en una zona como la nuestra eminentemente triguera, a toda la comunidad, que siente el impacto de la situación.
El problema lleva ya larga data, "dos años y pico" recordó Carlos Aristegui, presidente del Centro de Acopiadores de Cereales, en diálogo con "El Periodista". Se originó "con el cierre de las exportaciones, ahí empezó agravarse el problema del trigo y, vale acotarlo, tampoco nos ha acompañado el clima".

Para Aristegui, frente a un gobierno que se caracteriza por los anuncios incumplidos, "la única solución es liberar la exportación". Acotó que, por otra parte, "el productor lo único que tiene para vender es trigo, necesita comercializarlo para hacerse de recursos y al menos llegar a la gruesa".

En ese sentido, planteó que "lo que el sector está pidiendo, al menos como paliativo, es que liberen la exportación para que el productor llegue a fines de marzo, donde tendrá otras alternativas, como por ejemplo maíz, girasol, soja por sembrar…".

En la palabra del directivo, "si el productor no puede vender el trigo, no logra hacerse de efectivo y, por tanto, no puede enfrentar sus cuentas", dijo y agregó: "el gobierno tiene la llave de la puerta para llegar a la solución, pero no la quiere abrir".

Señaló que "tenemos que tomar conciencia del problema que le ocasiona a toda la región sudeste no poder comercializar trigo, que es la base de nuestro principal sustento", y que la decisión del gobierno "a quienes vivimos en zona de grano fino nos perjudica tremendamente". De hecho, señaló que el área sembrada del rubio cereal "disminuyó entre un 15 y 20%". Y añadió: "Lo que se hizo fue más por una cuestión emocional, de tradición, que por otra cosa".

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