Para Tarullo es obsceno que la comuna publicite en una revista oficialista

La funcionaria adelantó que dejará el cargo cuando termine la gestión de Mario Meoni y que le gustaría que la gente de Junín se quedara con la imagen de que ella hizo lo mejor que pudo, aunque se haya equivocado "un montón". También admitió que "para nada" es una experta en la Cultura de la ciudad y que dentro y fuera del municipio encontró mucha mezquindad. Dijo que no pertenece a ningún partido ni cuadro político. Cuando se le preguntó por qué empezó a manejar la pauta oficial respondió que fue una decisión del Intendente y aclaró que ella no participó en la negociación de la publicidad con la revista Veintitrés.

Ni bien llegamos Raquel nos advirtió lo que sigue: "Allá editamos material". Lejos de cumplir el rol de "guía turística", nos estaba diciendo que su oficina era un lugar de paso; es decir, si buscábamos intimidad para realizar la entrevista, sin duda ese no era el espacio indicado. Así arrancamos, con la puerta abierta para permitir que transiten sus empleados, y sin ofrecimiento de café, agua o cualquiera de esas vituallas con las que se suele "agasajar" a los periodistas para facilitarles el trámite de empezar a preguntar. Aunque rápidamente dejó la "seguridad" de su escritorio y se sentó cerca de nosotros (lo que implica voluntad de comunicarse), enseguida me di cuenta de que no iba a ser una entrevista fácil. Después de reportear a políticos y sindicalistas, supuse que un encuentro con la Directora General de Cultura y Comunicación de la Municipalidad de Junín, sería como visitar un spa cultural. Me imaginé recorriendo los salones del museo, descubriendo misterios de la historia de la ciudad o conociendo la obra de artistas locales fabulosos. Imaginé mal. Nada de eso ocurrió. Jamás salimos de esa "oficina - pasillo". Eso sí, a los pocos minutos ya estaba ofreciendo mate y agua. Todo este relato viene a cuento de algo que capturó mi atención: Raquel Tarullo afirma que el eje de su gestión pasa por "construir con el otro", y que a veces se asombra de lo difícil que eso resulta por estos pagos. Ahora bien, para alguien que ubica la comunicación con los demás en el centro de sus preocupaciones, semejante recibimiento desconcierta; especialmente porque el encuentro había sido pautado con una semana de anticipación y confirmado el día anterior. O sea, no éramos visitas inesperadas. Es más, a los cinco minutos de llegar ya estaba pensando en irme (estoy grande para que me atiendan en esas condiciones) y salí de ahí con la seguridad de que ni siquiera advirtió la situación. Por eso me quedé, porque si bien su capacidad de registrar al otro parece fallar, no me dio la impresión de que fuera intencional o producto de la mala educación. Simplemente le sale de esa forma. Superados e stos "escollos", la entrevista fue larga e interesante. Aunque Raquel se toma mucho tiempo para contestar y casi siempre larga con el típico discurso políticamente correcto de los funcionarios, es en las repreguntas donde su verdadera personalidad aparece. Y esa sinceridad que se va desplegando a cuentagotas hasta estallar a manera de catarata, es lo mejor que tiene para dar. Dicen los médicos que para que los gordos tomemos conciencia de nuestra situación (me incluyo por razones obvias) los espejos no sirven, hay que enfrentarnos con una foto. Pues bien, sospecho que al centrar su gestión en la construcción con el otro, conciente o inconcientemente, Raquel está tomando un antídoto contra sus propias dificultades de registro para con los demás (lo que no es poco para un funcionario público). Ahora bien, igual que con el tema del espejo, no me quedó claro si se trata del antídoto correcto. El lector juzgará.

- ¿Cuándo termines tu gestión, cómo pensás que te va a ver la gente de Junín? ¿Qué imagen va a tener de vos?

- Yo pretendo que quede la imagen de la gestión, no de la mía. Pero creo que va muy unida a la gestión; los que me conocen, que son pocos, porque uno se maneja...

Yo no soy Raquel Tarullo en este momento, soy la Directora de Cultura y Comunicación. Me gustaría que se quedaran con la imagen de que hice lo mejor que pude, que me equivoqué un montón, pero que hice lo mejor que pude y que cuando defendí cosas las defendí con convicción.

- ¿En qué te equivocaste mucho?

- En defender cosas con convicción, porque hay que ceder a veces. También fue un aprendizaje el tema de aprender a ceder para aprender con el otro, eso me ha pasado y seguramente va a seguir pasando. Tampoco tiene que ser convencerme y cambiar de idea, sino encontrar un punto medio y me parece que lo fuimos logrando.

- ¿Te estás peleando mucho?

- Ahora no tanto. Soy de enojarme mucho, pero en todo, siempre. Pero me dura tres minutos, quienes me rodean ya me conocen y en realidad son todo en mi trabajo ellos. Por eso digo que la imagen mía va atada a mi gestión y mi gestión va atada a mis compañeros de trabajo.

- ¿No pensás que el resto necesitamos aprender de Junín, saber más de Junín de lo que sabemos?

- Desde el punto de vista cultural hay mucho para mostrar en Junín y en cierta manera nos deja orgullosos cuando pasa gente por el museo y nos deja cosas interesantes en el libro de visitas o nos dicen que el Festival de Tango está bien organizado, pero siempre preciso aprender más, sino moriría del aburrimiento.

- ¿Sos una experta en Junín? ¿Sabés todo acerca de la Cultura de la ciudad?

- No, para nada. De hecho me da bronca cuando no se algo y leo en los diarios que están haciendo cosas y no conozco a tal o cual músico, eso me enoja.

- Supongamos que soy un artista de 25 años de Junín y estoy solo, ¿qué hace tu gestión por mí?

- Nosotros comunicamos todo lo que hacemos a través de todos los medios posibles. Hemos llamado muchas veces a que participen en las distintas acciones que te pueden interesar, como concursar por una beca que te puede permitir llevar una obra a Buenos Aires y después tenés que devolverle algo a Junín, como hacer la misma muestra en el Museo.

Cuando son convocatorias abiertas llamamos a todo el mundo, muchísimo ha cambiado eso. Cuando fue la primera Feria del Libro nosotros teníamos miedo, vino mucha gente y ahora vino muchísima gente más. Pero hemos llamado mucho.

Ahora si hay uno de 25 años que no quiere participar porque no quiere que el Estado no les de nada, nos ha pasado que nos han cortado el teléfono, que también es respetable.

- Para alguien que es periodista, que está relacionada a la cultura, ¿qué te quita la política?

- Me quita tranquilidad.

- ¿Objetividad te quita?

- Al principio sí, ahora no. Me quitó inocencia.

- ¿Te hizo menos inocente o ver el mundo de una manera distinta?

- Me hizo ver el mundo de una manera distinta, menos inocente.

- No conozco un sólo político que no tenga mentalidad conspirativa, ¿cómo haces para que eso no te pase a vos, porque en Cultura seguramente convivís con gente que puede odiar al intendente o lo que fuera...

- Me duele que la política me haya quitado la inocencia, me duele pensar que la gente no es inocente. Porque básicamente no soy de la política, no pertenezco a ningún partido político, simplemente acompaño la gestión del intendente con mucha convicción, pero no soy un "cuadro" político. Hay muchas que me perdí, si hubiera hecho todo el camino hay muchas cosas que entendería y no las entiendo.

- ¿Cómo cuales?

- No entiendo que no se construya con el otro, por ejemplo. No entiendo la mezquindad.

- ¿Dónde te encontraste mucha mezquindad?

- Encontré mucha mezquindad en todos lados, adentro del Municipio y afuera del Municipio, con gente relacionada con la política. Y por supuesto que el tema de "¿quién me lo habrá hecho?" me cuesta empezar a pensar en estrategias políticas, de hecho no las pienso.

- Pero sos parte de un gobierno, por lo que debés estar dentro de una estrategia política...

- Sí, pero yo me refiero a las estrategias políticas individuales. No me puedo poner a pensar en estrategias individuales para relacionarme con determinada persona. Soy así. Algunas cosas aprendí y en otras me mantengo al margen.

- ¿En qué situaciones te mantenés al margen?

- No entraría nunca en conspiraciones por ejemplo, ni en estrategias que no tengan que ver realmente con construir algo mejor.

- A veces la palabra conspiración uno lo toma como destruir a alguien, pero también puede ser para apoyar a alguien.

- Yo lo tomo como algo oscuro.

- ¿Te ofrecieron alguna vez entrar en alguna?

- No.

- Pero has visto...

- No. En algunas cuestiones me mantengo al margen.

Siempre me manejé con muchísima libertad, como decir "sí o no" en 2003 a pesar de no ser un cuadro político y siempre he tenido mucha libertad para hacer y deshacer, por supuesto que hay cosas que consulto más con el intendente porque pueden ser más "shokeantes".

- Hoy hay una corriente de pensadores y periodistas que piensan que no debería existir la publicidad oficial, salvo para casos extremos como la vacunación. ¿Qué pensás de eso?

- En realidad no la manejaba yo y hace un mes más o menos Javier Gabrielli delegó en mí ese tema que es por el momento la nada porque son pautas que se abren a principios de año después que se apruebe del presupuesto, así que fue continuar con lo que él había iniciado este año.

Creo que tiene que haber publicidad oficial. En el caso de Junín donde hay tantas radios pequeñas, la verdad que es una ayuda para muchos tener una publicidad oficial y que nosotros la estamos utilizando para el dengue, para el prefestival y hablamos de montos muy pequeños.

En el caso de Junín son pautas mucho más pequeñas que las nacionales o provinciales.

- ¿Y los programas que haces acá cumplen esa función o son de venta del Gobierno local?

- No, le buscamos la vuelta, no queríamos que estuviera Meoni cortando cintas y tratamos de buscar en todo la presencia del vecino. En vez de cortar la cinta de un cordón cuneta, qué significa para alguien tenerlo.

Y tratar de mostrar no sólo lo que hace el Gobierno, sino lo que hacen instituciones de la comunidad, como lo que hicieron en el Club de Planeadores, para que no sea aburrido, que hable de Junín y que uno se sienta orgullosa.

- ¿Por qué te pasó Gabrielli la parte de publicidad?

- Supongo que fue una decisión del intendente. Igualmente hasta ahora fue una decisión nada más, no se ejecutó hasta el momento.

- ¿Porqué un Gobierno como el de Junín pacta en una revista como Veintitrés?

- Leí que le habías preguntado eso al Intendente y dijo que eso se tiene que renegociar en diciembre, pero yo no negocio eso. Lo único que hacemos nosotros es mandar el aviso a una dirección de correo electrónico.

- ¿Vas a pasar a negociarla?

- Cuando vino Veintitrés acá no estuve yo en la reunión que mantuvieron. La verdad que hay cosas que en ese sentido no voy a negociar yo, es una decisión que no voy a tomar yo.

- ¿Y si tuvieras que tomarla, pactarías en Veintitrés?

- No. Porque me parece obsceno, una cosa es sacar un programa "Documento local" hecho por el Gobierno local y firmado por el Gobierno local, a una revista que la verdad no me cierra.

- ¿Qué punto no te cierra?

- No me gusta justamente el hecho de que sea tan claramente oficialista. Me gustaría que hubiera algo de objetividad.

- Manejás además el presupuesto de Cultura, ¿cómo está respecto al año pasado?

- Supuestamente fue enviado con un 20% más que el año pasado, pero no sabemos si se va a aprobar, y en Comunicación el 10% más.

- ¿Qué obras te prometiste y no pudiste hacer? ¿El Museo de Arte Contemporáneo?

- El Museo de Arte Contemporáneo ya está por licitar la iluminación así que el año que viene estaría funcionando. Falta la iluminación, la ventilación y los pisos. Ya casi estamos pero se retrasó con las licitaciones. A eso lo maneja Obras Públicas.

- ¿Qué puertas golpeas cuando se atrasa una obra?

- En realidad sabíamos que los tiempos iban a ser largos porque había que hacer muchas cosas en el edificio. Me enojo cuando los tiempos no son los que me gustarían a mi, porque soy muy ansiosa, pero también aprendí a que muchas veces los tiempos en los que yo manejo el área no son los mismos en todo el municipio.

- ¿Creés que es una prioridad ese tipo de obra?

- Creo que hay otras obras prioritarias más que el Museo de Arte Contemporáneo. Los fondos se recibieron este año recién, una vez que ingrese el dinero hay que hacer las licitaciones.

- ¿Qué promesa te quedó colgada?

- A mi me gustaría motivar algún emprendimiento privado para que haya cine, porque desde lo estatal hemos podido cumplir con lo que tiene que cumplir el Estado. Creemos que falta un cine comercial, y me parece que eso la verdad es que no se con qué empresarios juntarme para decirle que venga a Junín.

- ¿Lo intentaste?

- Sí, me junté con programadores de Pergamino, en Villegas, en América, pero el tema de las distribuidoras es un tema que yo no manejo y nos cuesta. Estuvimos con una chica de Junín que organiza el festival de Cine de Buenos Aires, pero no cuento con las herramientas para seducir a alguien para que venga teniendo el antecedente de que no iba gente. Desde el punto de vista de lo cultural y de lo que hemos prometido lo hemos hecho en el Museo con ciclos de cine no comerciales, con apoyo de las embajadas, con el INCAA, que no estarían en un cine comercial porque no reditúan.

Buscamos iniciativas de otros gobiernos más grandes para poder cumplir con lo que creemos que el Estado tiene que hacer. El otro cine es algo que me encantaría, yo sufro también la falta de cine.

- ¿Qué sentís frente al tema de la Alianza Francesa?

- Me da mucho dolor, pero es un dolor que vengo teniendo desde antes, porque desde antes la Alianza Francesa fue no querida. El salón Víctor Hugo desde antes no fue querido, no ahora, me da bronca, y me da bronca que no tengamos herramientas para hacer algo.

Todo lo que pudimos hacer lo hicimos, pero me da bronca.

- ¿Creés que es un caso cerrado?

- Espero que no, pero no se que va a pasar.

- ¿Sos conciente de que tenés un lugar de poder?

- No soy conciente de eso. Es cierto lo que decís, pero la verdad es que no soy conciente de eso.

- ¿Pensás que es algo que tenés que aprender?

- No soy conciente y tampoco me pongo en ese lugar de poder.

- ¿No te parece que ponerte en el lugar de poder puede dificultar que hagas algunas cosas que podrías hacer si te pusieras?

- Yo creo que si bien muchas de las cosas que tomamos son en conjunto, la última responsabilidad es la mía y asumo esa responsabilidad, es mía y no creo que construir con el otro obstaculice llegar a más cosas.

En realidad no me voy a creer algo que no soy; yo soy Raquel, mamá de Fermín y de Simona, esposa de mi marido, y el resto.

- Pero la gente no te ve como mamá, sino como la persona que maneja una de las áreas más poderosas.

- Yo no me siento en un lugar de poder.

- Pero lo estás...

- Pero no lo siento. No podría sentirme en un lugar de poder porque hay un montón de cosas que no manejo.

- Si vos no sos conciente del poder, ¿entonces pensás que esta Dirección es algo chiquito o que el poder lo tiene otro?

- Yo creo que esta Dirección es importante porque presupuestariamente es importante, por lo que ha generado, yo no me considero con poder. Me siento más cómoda así y más tranquila así.

- ¿Cuánto tiempo creés que podes seguir ejerciendo el mismo rol con esa actitud? Si estás a diez minutos de dejar o a diez años...

- A diez años seguro que no, no toleraría esto 10 años.

-¿Cómo te ves de acá a 10 años?

- En la revista La Lupa de nuevo.

- ¿Por qué?

- Porque era inocente... era mucho más tranquila, a mi no me gusta salir en los medios, no me gusta dar notas... por eso estoy más cómoda. Cualquiera hubiera estado feliz de estar en el lugar donde estoy ahora, pero para mí es re incómodo, porque no soy un cuadro y porque no tengo aspiraciones políticas.

- Lo bueno que tiene el puesto que tenés vos es que permite hacer muchas cosas por los demás...

- Yo hago política y es maravilloso hacerlo. Para poner un ejemplo, los pibes de las escuelas más carenciadas de Junín estuvieron en el teatro leyendo libros, se llevaron libros, eso es maravilloso, pero estar en esto de la ‘conspiración’, en esto no puedo.

- ¿Se puede hacer política sin hacer ‘conspiración’?

- Yo hago esto.

- Pero por otro lado no tenés proyectos a diez años...

- No.

- Entonces de alguna manera estás por dejar la política...

- Y sí. Haré política a lo mejor desde otro lado, no partidaria o gubernamental.

- ¿No te gustó lo que viste que lo pensás dejar?

- No. Se que no tengo ese perfil como me dijiste vos, de política como para seguir. No es que vi nada que me haga dejar el cargo.

Si creo que la política saca lo peor de uno, todas las pijoterías que uno tiene dando vueltas creo que las saca a nivel personal, y sí lo que no me gusta es que en política las relaciones personales no importan y para mí eso es fundamental.

- Si la gente que no se adapta no puede estar en política estamos en un problema...

- Yo no se si no me adapté. Yo creo que uno cumple un ciclo también. Yo no me imagino cuatro años más, suponiendo que quisiera seguir y que fuera elegido un candidato que me invite.

- En caso de que Meoni se vaya a la Nación y te diga "venite"

- No, jamás me iría a Buenos Aires, jamás me iría de acá.

- ¿Y con otra gestión tampoco seguirías en este cargo?

- No.

- ¿Qué te sacó la política?

- Me sacó tiempo con mis hijos, por ejemplo. Tienen 2 y 4 años. Y además hay un montón de cosas que tengo ganas de hacer y no tengo tiempo; a mí me gusta mucho dar clases, tengo horas, las disfruto un montón y me gustaría tener más.

- ¿Fuiste injusta con alguien en tu gestión?

- Injusta sí, seguro. Y lo voy a seguir siendo.

- ¿Alguna injusticia que quieras hacer pública? ¿Pedirle disculpas a alguien?

- Creo que muchas veces por enojo he dicho cosas injustas pero he pedido disculpas después. De hecho en estas idas y vueltas me he enojado, he dicho cosas injustas, incluso con la gente que trabajo, pero pido perdón.

- Respecto al tema de los "Saltimbanquis del Fortín", ¿qué pasó con eso?

- En su momento habíamos recibido quejas de otras áreas porque habían utilizado instalaciones de la Laguna y lo que hicimos fue no renovarle el contrato a los dos encargados. De hecho los Saltimbanquis siguen funcionando en forma privada y ahora en febrero organizan una actividad que la Municipalidad apoya. Pero había determinadas situaciones que no iban acordes con lo que se esperaba.

- El cierre de La Fábrica, ¿qué pasó ahí?

- En realidad lo cerró el área de Habilitaciones porque no cumplía con lo reglamentado. Después de Cromañón todo fue mucho más exigente en cuanto a las reglamentaciones de habilitación, en su momento ellos tenían que formar una Personería Jurídica para que la Municipalidad pudiera darle una colaboración para solucionar el tema de instalaciones eléctricas y demás. No lo hicieron y se cerró porque no cumplía con las reglamentaciones mínimas para estar habilitado. Que muchas de las cuestiones culturales pasen por el Estado es malo y peligroso, pero de a poco van surgiendo distintos grupos, de hecho se han rearmado en forma independiente y hay grupos que trabajan por fuera del Estado y es sano que sea así.

- Pero esos actores no tienen lugar ahora. De hecho hace poco hicieron un reclamo...

- El tema es que el Municipio no tiene un lugar. Nosotros le ofrecimos varias veces el teatro (La Ranchería) en forma gratuita para que pudieran hacer sus presentaciones en forma gratuita y no quieren que figure que el Gobierno local se los da en forma gratuita, porque son independientes.

- ¿Y el Municipio no puede ayudarlos a poner en condiciones el lugar?

- En su momento no tenían la personería jurídica para poder hacerlo. Es como darle dinero a un privado para que refacciones su casa.

De hecho nosotros con el fin de colaborar con ellos los contratamos para que hicieran las primeras vacaciones de invierno, hicieron "Franki, el monstruito" con lo que pudieron pagar meses de alquiler atrasados que debían.

Hoy no tienen lugar para ensayar, pero son independientes. La independencia tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

- ¿Qué opinás de nuestro diario?

- Yo el día que haga todas las cosas que tenga que hacer me interesaría muchísimo saber porqué la gente lee La Verdad y no Democracia, porque en realidad de lunes a viernes los temas son los mismos. Me parece que es necesario y que ya forma parte de nuestra cultura totalmente.

- ¿Y vos qué hipótesis tenés?

- En su momento era por los muertos, pero ya no es por los muertos, hay algo más. Me encantaría hacer una investigación con metodología para saberlo. Creo que sería algo que no forma parte de nuestro imaginario colectivo, por qué la gente lee La Verdad.

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