Para la sucesión de Morales, todas las fichas las tiene Sanz

El senador mendocino es el hombre que lograría la unidad entre las dos grandes corrientes del partido: la de la "resistencia" y la del cobismo, que cuenta con el apoyo de históricos dirigentes alfonsinistas. En la Cámara de Diputados, sin embargo, hay una fuerte disputa por la presidencia del bloque entre Oscar Aguad y Ricardo Alfonsín.
El nombre del sucesor de Gerardo Morales al mando de la Unión Cívica Radical sigue siendo una incógnita. Sin embargo, todas las corrientes internas apuntan a un hombre: Ernesto Sanz. Para convencerlo tendrán poco más de un mes, ya que ayer se fijó el 4 de diciembre como fecha del congreso que elegirá al nuevo líder del radicalismo.

El senador mendocino es el único que hoy surge como una figura de consenso entre las dos grandes ramas del partido, la de la "resistencia", que conforma Morales junto a otros dirigentes que se quedaron en el partido cuando se creó la Concertación kirchnerista, y la del cobismo, que tiene el respaldo de históricos dirigentes como Enrique "Coti" Nosiglia y Leopoldo Moreau, entre otros.

Hasta el momento, Sanz se había mostrado reticente a ocupar el cargo. A dirigentes cercanos que lo consultaban les respondía con un "no" rotundo. Incluso, en un acto en Rosario postuló a Morales para un nuevo mandato. Sin embargo, en los últimos días empezó a aflojar y le confesó a un legislador con el que comparte mucho tiempo que "lo estaba pensando".

"Ya hay acuerdo para llegar a una conducción unificada, Sanz sigue siendo el nombre más fuerte, y va cediendo", relató una fuente que sigue de cerca la novela. "Sanz se va a terminar convenciendo", aseveró un histórico dirigente, hoy cercano a Cobos. "Va a ser difícil que diga que no si se lo piden todos los radicales", sostuvo en el mismo sentido Juan Nosiglia.

Si el mendocino rechaza la postulación, por ahora no surge otro nombre con suficiente consenso. En el sector de Morales nombran al chaqueño Angel Rozas, pero la otra línea interna no está convencida, porque "no representa la renovación" que busca.

En la Cámara de Diputados, en tanto, se está viviendo una fuerte pelea por la presidencia del bloque. El cordobés Oscar Aguad quiere ser reelecto, y tiene el respaldo de algunos de los actuales diputados y de Cobos. Ricardo Alfonsín, por su parte, consigue más adhesiones entre los electos. La disputa principal se centra en si los diputados cobistas, que todavía no forman parte del bloque, van a poder participar de esa votación. De hacerlo, las chances de Aguad aumentarían. En el grupo de Alfonsín, de todas formas, sostienen que no todos los cobistas terminarán apoyando al cordobés y que incluso el propio Cobos, "cuando vea que se está complicando, va a intentar acordar". Por lo bajo, un alfonsinista reconoció que hoy los números dan muy parejos y que la diferencia podría estar en un diputado. El martes, en reunión de bloque, podría haber definiciones.

Se sumaría al radicalismo. Olivera evalúa volver a sus raíces.

En el radicalismo se viven tiempos de euforia. El partido vuelve a estar en los primeros planos electorales y muchos dirigentes que se habían alejado están queriendo volver a ponerse la boina blanca. Uno de ellos sería Enrique Olivera. El legislador porteño, que todavía está cercano a Elisa Carrió, le confesó a otro dirigente sus "ganas de volver al lugar que siempre los contuvo" y le confesó cierto malestar con la líder de la Coalición Cívica. En Recoleta, junto a él, estuvo Guillermo Smith, que a poco de terminar su mandato en la Legislatura también se peleó con Carrió.

Ricardo López Murphy, en tanto, está siendo tironeado por sus seguidores. Algunos le insisten que deben volver a formar parte de la Unión Cívica Radical. Pero otros lo motivan para que siga adelante en la creación de su nuevo partido, Convergencia Federal. De hecho, el ex ministro de la Alianza y ex candidato presidencial lanzará hoy esa agrupación en Tandil. Un dirigente cercano a López Murphy que ya tiene decidido volver al partido es Jorge Enriquez, quien se fue con él de la UCR, pasó por el macrismo y ayer estuvo en los actos radicales.

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