Para reponerse del junio negro, Auza fluctúa de Scioli a Bossio

Para reponerse del junio negro, el senador del Frente para la Victoria Néstor Auza sigue capitalizando miradas del oficialismo y la oposición en Tandil mientras fluctúa entre las figuras del gobernador Daniel Scioli y el tandilense responsable de la Anses, Diego Bossio.
Es que la diferencia del radicalismo contra quizás el mejor nombre del peronismo fue demasiado para el ex rector de la Universidad, que ahora intenta reacomodarse con gestos que llegan fugazmente desde La Plata o Capital Federal, pero que hasta ahora escasa o nula incidencia tienen en el terreno electoral, el único que cuenta si el objetivo es el gobierno local.

Es más, algunas de esas muecas de la superestructura que hoy ostentan tanto Bossio y sobre todo Scioli pueden ubicar al futuro concejal-asesor en el centro de la tormenta frente a un oficialismo que le seguirá apuntando cañones como sucediera desde que ocuparon aquellos despachos, apenas, separados por los bulevares de Plaza Independencia.

El tandilense Bossio dio vía libre para su Asociación Civilidad trabaje –en terreno- sobre las nuevas asignaciones universales para hijos de desocupados, pero si en 2010 el gasto público no aguanta el peso de esa universalización la demanda social le estará ahí nomás, a la vuelta de la esquina.

El Gobernador también le confía ahora un rol de asesor en convivencia con la función de legislador local, cuestión que más allá de las posibilidades que ostenten unos y otros en política, lo puede distraer las cuestiones netamente locales que terminan por incidir y hasta definir las contiendas cada dos o cuatro años.

El pecado peronista tandilense de obnubilarse en los cariños de una superestructura que aloja a pocos tiene antecedentes. Varios han recorrido en las últimas dos décadas ese camino que conduce a La Plata pero aleja de los asuntos lugareños. Roberto Mouillerón será diputado nacional por Unión Pro pero difícilmente pueda ser candidato a Intendente en Tandil. Jorge San Miguel es asesor de la Secretaría de Medioambiente de la Nación, pero tampoco podría jugar con el nombre grande en la boleta local.

Para reponerse –paulatinamente- del junio negro, al hoy senador parecen seducirlo esos mismos fantasmas y gestos prometedores de la superestructura peronista. Estará en él dominarlos y no desprenderse definitivamente de los asuntos tandilenses.

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