Para Redrado ya pasó lo peor

Para Redrado ya pasó lo peor
El funcionario aseguró que la región enfrentó con solvencia la crisis global y volvió a defender el tipo de cambio flotante administrado. Fue en un encuentro de banqueros en la ciudad estadounidense de Jackson Hole.
El presidente del Banco Central, Martín Redrado, destacó ayer la solidez monetaria de la región para enfrentar la crisis financiera internacional y defendió nuevamente el esquema de tipo de cambio flotante administrado. "América del Sur y el Sudeste Asiático saldrán vigorosamente de la crisis a partir de las políticas de los bancos centrales basadas en priorizar la estabilidad monetaria y financiera", afirmó en la ciudad estadounidense de Jackson Hole en un encuentro organizado por la Reserva Federal.

Redrado resaltó que "la región ha enfrentado con solvencia las disrupciones a nivel global a partir de marcos regulatorios y políticas que han priorizado la previsibilidad". El funcionario remarcó que las políticas monetarias llevadas adelante en la región le brindaron "un ancla de credibilidad que hasta el momento no tenía". Luego resaltó su propia gestión de manera explícita. "Construir un marco monetario y financiero que asegure la estabilidad macroeconómica ha sido mi tarea principal", sostuvo.

Para Redrado ya se ha hecho una costumbre en los últimos años mostrarse ante el establishment financiero internacional como el principal garante de la "sensatez macroeconómica" en el país. De hecho, desde que desembarcó al frente de la entidad se encolumnó detrás de la política oficial, pero al mismo tiempo resistió algunos cambios que se quisieron introducir para modificar la matriz neoclásica que predomina en el organismo.

Durante su exposición también aprovechó para defender el esquema de tipo de cambio flotante administrado, al aseverar que "en países con historia de tipo de cambio fijo y alta volatilidad ha demostrado una enorme utilidad para enfrentar shocks externos, morigerar el impacto sobre la estabilidad financiera y minimizar los efectos sobre la economía real". El Central no se maneja con metas de inflación sino con un programa que establece un piso y un techo de expansión monetaria, lo que le otorga mayor flexibilidad a su política de intervención. Esto le permitió apreciar el peso a mediados del año pasado y luego devaluarlo de manera gradual cuando se profundizó la crisis internacional. Si bien no hay metas de inflación, algunos instrumentos de ese tipo de esquemas como el Informe de Inflación y el Relevamiento de Expectativas de Mercado son aplicados por Redrado, quien de esa forma mantiene latente la posibilidad de avanzar por esa vía. De hecho, él no suele decir que está en contra de esa política, sino que no es el momento adecuado para aplicarla.

Sobre el panorama internacional, consideró que "la clave estará en una adecuada coordinación a nivel global entre la reducción del estímulo fiscal y monetario y la recuperación de la economía real". Fuentes del Central remarcaron que en la discusión sobre la economía global "se concluyó que si bien los indicadores permiten vislumbrar un contexto más positivo, aún persisten interrogantes de mediano plazo".

Por su parte, el titular de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, realizó el viernes un análisis del accionar de ese organismo frente a la crisis desde sus comienzos a mediados de 2007 y remarcó que la economía estadounidense "evitó lo peor". Luego destacó la importancia de las políticas prudenciales de administración de la liquidez. También disertaron Jean-Claude Trichet (Banco Central Europeo), Mario Draghi (Banco Central de Italia), Mark Carney (Banco Central de Canadá), Christian Noyer (Banco Central de Francia), Masaaki Shirakawa (Banco Central de Japón) y Stanley Fisher (Banco Central de Israel).

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