Para la recta final, De Narváez quiere "desperonizarse" aún más

Para la recta final, De Narváez quiere "desperonizarse" aún más
Sus asesores le recomendaron que se olvide de Solá y el duhaldismo. El cierre, con Michetti.
Si no hay ningún desliz, si el plan se cumple al pie de la letra, pasarán al olvido las citas a Perón y a Eva Perón. No habrá un Luna Park colmado de militantes con banderas y bombos, como alguien imaginó para el cierre de la campaña con el deseo de cumplir con un viejo rito peronista. No habrá, ni siquiera, un atril desde donde el candidato se dirija al electorado. O sea: se evitarán los símbolos, las fotos, la liturgia que recuerde al partido que fundó Perón. Tampoco habrá actividades en locales peronistas, ni se oirá la Marcha Peronista. Nada.

Para los nueve días que separan a los argentinos de las urnas, Francisco de Narváez decidió profundizar la estrategia que marcó los últimos tiempos y que tuvo su momento culminante cuando se corrió de las fotos a Felipe Solá y se ocultó toda referencia a Eduardo Duhalde. Concretamente: su equipo de asesores lo convenció de desperonizar la campaña para tratar de seducir al electorado independiente, al indeciso, al que -dicen- no le interesa la política ni lee diarios. El elector que, cuando hace zapping, no se detiene jamás en la información política.

Un incondicional del empresario contó a Clarín que De Narváez, que no es un apasionado de los libros, leyó con detenimiento "Mujer, sexualidad, internet y política", el ensayo que escribió Jaime Durán Barba, el asesor estrella de Mauricio Macri, que también asesora su campaña. Ese texto, añadió la fuente, será lo que, en definitiva, se va a poner en práctica en el tramo final: "Va a dirigirse al ciudadano no ideologizado. Es la clave para captar indecisos"

Una encuesta, de las tantas que se analizan a diario en el búnker, estableció que en la provincia de Buenos Aires sólo el 24 % de sus habitantes dice ser peronista. En el mismo trabajo se detectó que el 15% se considera antiperonista. "No hay mucho que pensar. Tenemos que diferenciarnos cada vez más de la estrategia de Kirchner", contó uno de los dirigentes que va en la lista de Unión-PRO.

¿Cómo llegar a los indecisos?. Es la gran pregunta que se agita en el comando del empresario. Por eso, por lo complejo, aún se brinda por los resultados que obtuvieron tras el baile de reggaeton en el estudio de Tinelli, con su imitador. "Nos aportó un salto de popularidad en el segmento que va de los 18 a los 25 años", cuentan sus laderos.

"Si querés ganar tenés que llegar a ese tipo de público. Ahí te jugás la elección", le dijeron en las últimas horas. Otra voz muy respetada en esos despachos a los que pocos acceden, agregó: "Un par de acciones y después congelamos la campaña. Estamos a un paso. Un error sería fatal". En una suerte de plagio a los spots de TV, alguien bromeó: "Si no te equivocás, ganás".

En sintonía con las sugerencias de sus estrategas, de Narváez priorizará sus salidas con Gabriela Michetti, que nunca tuvo nada que ver con el peronismo y que presionó a Macri para limpiar de duhaldistas la lista de su socio bonaerense. Ayer, ambos se mostraron en Liniers y en Ciudadela, como paso previo al cierre conjunto de sus campañas. El jueves, De Narváez y Michetti realizarán acciones en Capital y Provincia, similar a las "24 horas de acciones" que patentó Macri en 2007.

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