Para el PRO, se quiere acotar a Macri y De Narváez

El diagnóstico del macrismo es unánime: la reforma política presentada ayer por el Gobierno Nacional, junto con la flamante ley de Medios, no tiene otra finalidad que la de potenciar la posibilidades electorales de Néstor Kirchner para el 2011. Y perjudicar, claro, las chances de Unión PRO, en especial las de Mauricio Macri y Francisco de Narváez.
"La propuesta oficial consolida la territorialización de la política, el punterismo y el clientelismo. Y busca evitar que nuevas fuerzas se consoliden. No termina con el fraude y no está preocupada por la transparencia, sino en cómo hacer que Kirchner gane las elecciones internas del PJ", explicó ayer el jefe de bloque de PRO, Federico Pinedo.

El asesor ecuatoriano de Macri, Jaime Durán Barba -quien cree que Kirchner podría llegar a ganar las elecciones con estas dos leyes- asegura que el plan es una copia del implementado en su país por el Presidente Rafael Correa, quien aconsejó a los K sobre esta estrategia. Así, mientras los partidos sólo tendrán momentos limitados para la propaganda electoral, el Gobierno tendrá todo el dinero del presupuesto público, podrá inaugurar obras y entregar planes sociales en las campañas.

Según la diputada electa del PRO, Laura Alonso, es inconstitucional la obligatoriedad de participar en internas. Y se perjudica a los partidos nuevos y a los más chicos al exigir afiliados -en lugar de adhesiones- del 4 por mil".

También le parece contradictorio que se exija este piso de afiliación y se permita votar en otras internas.

Hoy a las 12, Macri y De Narváez encabezarán una conferencia de prensa para rechazar la propuesta.

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