Para proteger a los trabajadores

La Central de Trabajadores Argentinos realizó una protesta nacional bajo la consigna "Que la crisis no la paguen los trabajadores". Hugo Yasky consideró que la medida "tuvo un alcance de características extraordinarias".
"Que la crisis no la paguen los trabajadores", fue el planteo que la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) volvió a hacer oír ayer, con un paro nacional y diferentes marchas en el país, que se cumplieron con alto acatamiento y sin incidentes. En la comuna porteña y en la provincia de Buenos Aires hubo cortes de calles y autopistas, escuelas y hospitales sin actividad, estuvieron paralizados los subtes y hasta debieron ser reprogramados vuelos de cabotaje. Para la conducción sindical, la medida de fuerza tuvo "un alcance de características extraordinarias" e "instaló de manera categórica la demanda de un blindaje social, el reclamo de la universalización del salario por hijo, la extensión del seguro de empleo a los trabajadores no registrados, el inmediato aumento de emergencia para los jubilados y la suspensión de los despidos, que ya no pueden seguir siendo ignorados por las autoridades", en palabras de Hugo Yasky, secretario general de la organización.

Además, la CTA reiteró su pedido de reconocimiento oficial para la central sindical: "Desde el Gobierno nos quisieron ningunear, pero ahora ellos van a tener que ir a buscar la pelota en el fondo del arco y nos van a tener que dar una respuesta por el tema de la personería gremial", apuntó Yasky hacia la Casa Rosada. Si no hay respuesta a sus exigencias –avisó–, la CTA volverá a protestar en la calle.

Las concentraciones de trabajadores y militantes de organizaciones sociales comenzaron desde temprano. En la Capital y sus alrededores fue interrumpido el tránsito en diversas arterias, a partir de las 9. La avenida Entre Ríos fue cortada a la altura del Congreso, la Avenida de Mayo frente al gobierno porteño, Callao frente a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, Constituyentes y General Paz, Paseo Colón y Belgrano, la 9 de Julio e Independencia, Diagonal Norte y Rivadavia, Díaz Vélez frente al Hospital Durand, fueron algunos de los puntos con mayor cantidad de militantes.

A la misma hora, militantes de la CTA bonaerense cortaban la autopista Buenos AiresLa Plata y también el ingreso a la capital provincial, el Puente Pueyrredón en la zona sur, el Acceso Oeste, el Puente La Noria, la autopista Riccheri en Ezeiza, las rutas 51 y 226 en Olavarría, las rutas 3 y 226 en Azul. Según informó la CTA, hubo más cortes y actos "en Mar del Plata, Rosario y la mayoría de las provincias". Más tarde, en la Capital, de 12 a 14, adhirieron al paro trabajadores de las cinco líneas de subterráneos y del Premetro -disidentes del gremio UTA-. Fuentes de la concesionaria Metrovías denunciaron ante la Justicia a los empleados, porque para obstruir el servicio "se pararon sobre las vías y se mantuvieron dentro de las cabinas de las formaciones".

Poco antes del mediodía, la conducción de la CTA encabezó una marcha desde el Congreso hacia la Casa de la Provincia de Buenos Aires. Tomados del brazo, marcharon Yasky y el titular del sindicato docente bonaerense Suteba, Roberto Baradel, junto a otros dirigentes. "Reclamamos la sanción inmediata de una ley de generación de empleo de jóvenes, la convocatoria urgente al Consejo del Salario y un aumento de emergencia para los jubilados", insistió Yasky, antes de despacharse contra la exclusividad de la representación gremial monopolizada por la CGT, por la que responsabilizó a la Rosada, pero no sólo: "Los grandes grupos empresarios se oponen y hacen fuertes presiones sobre el Gobierno" para que no le sea concedida la personería gremial a la CTA. "Parte de la CGT manifestó una posición contraria, junto a sectores empresarios, pero las pymes me consta que apoyan nuestros reclamos", agregó.

Los docentes y los trabajadores estatales de la ciudad, de UTE y ATE, se concentraron en Avenida de Mayo y Perú. Ante la Jefatura de Gobierno porteña protestaron contra "la desinversión de la ciudad en materia educativa y de salud" y pidieron un aumento del presupuesto del sector. Con dispar acatamiento, las huelgas docentes afectaron a diez jurisdicciones del país: de acuerdo con Ctera, afectaron a escuelas de la Capital, la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Cruz, Santa Fe, Neuquén, Chaco, Catamarca, Tucumán y Jujuy. Además, hubo adhesión de profesores universitarios enrolados en Conadu y Conadu Histórica.

"Antes de que sea tarde, el Gobierno tiene que darnos una respuesta. Caso contrario –avisó Yasky–, la CTA volverá a luchar en la calle."

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