Para el procurador de la Corte, hay que seguir investigando a Mauricio Frois

Luego de un duro informe elaborado por el presidente de la Cámara de Apelaciones sobre la actuación del Juzgado de Sentencia Cuarta, el procurador de la Corte considera que el mismo investigador debería determinar los motivos por los que se produjeron las supuestas irregularidades.
El procurador general de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, Agustín Bassó, aconsejó a los ministros del máximo tribunal que ordenen profundizar las investigaciones tendientes a determinar por qué entre 2006 y 2007 prescribieron cerca de 600 causas en el Juzgado de Sentencia de la Cuarta Nominación, a cargo del juez Mauricio Frois.

En su dictamen, Bassó recomendó que la Corte otorgue “nueva intervención al Dr. Julio De Olazábal” para que amplíe sus investigaciones en varios aspectos.

Uno de ellos es la participación del entonces fiscal, Pedro Guevara, en la mayoría de los casos prescriptos y observados en el informe de De Olazábal.

El procurador también considera importante saber por qué prescribieron las causas que estaban a fallo, cuáles son los casos que prescribieron por demoras en la etapa de trámite y los motivos por los que se produjeron algunas prescripciones concretas.

Según el primer informe de De Olazábal -cuyas conclusiones reveló El Litoral en su edición del viernes 17 de este mes-, alrededor de 300 de los casos prescriptos en dicho juzgado se encontraban “a fallo”, mientras que más de 280 de dichas causas presentan “irregularidades de tramitación”.

Además, dicho estudio resalta que en 125 de estos casos, el juez ni siquiera solicitó a la Policía los antecedentes penales de los sospechosos, mientras que en 122 expedientes no aparecen los informes del Registro Nacional de Reincidencia.

Según De Olazábal, en 142 de las causas que prescribieron, este Juzgado no actualizó los datos de los imputados a pesar de que existía información sobre existencia de otros casos.

Hay situaciones paradigmáticas: un detenido de apellido Marinoni fue sobreseído en ese Juzgado a pesar de que ya existía una condena en firme. Otro hecho llamativo se produjo cuando se sobreseyó a un detenido de apellido Naveda, pese a que el fiscal Dongo había dictaminado lo contrario. Eso sí, Frois nunca notificó a Dongo de su decisión.

En la causa “Alberti” un fiscal se opuso a la prescripción del caso. Pero luego apareció otro dictamen, aprobando la prescripción, firmado por el entonces fiscal Guevara, “al parecer con fechas y folios adulterados”.

El dictamen del procurador

Entre los puntos que Bassó considera que deben ser aclarados por De Olazábal figuran los motivos por los que “se dispuso la prescripción penal, no obstante existir dictamen del Ministerio Público negando que la misma haya operado”; o las razones por las que “intervino el ex fiscal Guevara sin que fuera el fiscal asignado a la causa por razones de turno”.

También sostiene necesario “determinar las causas en las que prescribió la acción penal a la misma persona en distintos expedientes que nunca se acumularon (Bassó menciona a cinco casos con estas características)”.

Bassó recomienda que De Olazábal determine “los expedientes en los que aparecen dos dictámenes: el primero en sentido negativo sobre la prescripción y el segundo en distinto sentido, firmado por el fiscal Guevara, al parecer con fechas y foliaturas adulteradas (otra vez el procurador menciona un caso concreto)”.

El desempeño de Mauricio Frois como juez de Sentencia viene siendo centro de reproches desde hace mucho tiempo, pues ya fue sancionado por la Corte Suprema de Justicia por supuestas actitudes dilatorias en causas de tanta repercusión pública como fueron las investigaciones sobre el ex intendente de Santa Fe, Carlos Aurelio Martínez; y del ex vicegobernador, Antonio Vanrell.

Ambos casos recayeron en Frois. Ambos casos prescribieron y no hubo condenas para los supuestos responsables de los delitos investigados. Por ese motivo, este juez fue sancionado a pagar 600 pesos de multa.

En aquel momento, el presidente de la Cámara de Apelaciones, Julio de Olazábal, sostuvo: “Parece inevitable pensar que intencionalmente se evitó en ambas causas adoptar medidas para agilizarlas, y que fueron abandonadas a su suerte, al menos, dejadas para un último lugar en la atención’’.

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