Para la prevención del dengue, algo de fumigación y mucha desinformación

"época" consultó a numerosos vecinos capitalinos sobre qué datos y qué medidas prácticas debían utilizar para evitar la proliferación del mal. En su gran mayoría, respondieron "poco o nada". Otros comentaron que ponen en práctica algunas medidas por propia decisión y sin saber que así hacen prevención.
"¿Qué sabe usted del dengue?", era la pregunta guía de un minirelevamiento realizado ayer por "época" en distintos barrios capitalinos. Gran parte de las respuestas obtenidas daba cuenta de la escasa información que poseían los habitantes de Corrientes.

Algunos vecinos del barrio San Martín, lugar donde habitaban en forma temporal los tres primeros pacientes con dengue de 2010, coincidieron en que por sus casas pasaron las camionetas fumigadoras y que, inclusive, en casi todos los casos ingresaron también a las viviendas. "¿Pero les comentaron qué hacer para evitar los criaderos de mosquitos?", fue el siguiente interrogante formulado. La respuesta era breve y terminante: "No, nos dijeron nada. Sólo fumigaron". Así lo aseguró Belén, una joven madre encargada de un pensionado ubicado en calle Ex Vía.

"En este momento hay varias familias alquilando, pero nunca hemos tenido ningún inconveniente en relación a la limpieza, al contrario", dijo la mujer. Por si hiciera falta respaldar sus dichos, Nelly, otra de las vecinas del lugar, apareció con sendos baldes de agua, dispuesta a vaciar el contenido en la pileta común.

"No, la verdad es que yo sé muy poco de cómo prevenir el dengue", contó casi a modo de confesión. A esto agregó que las medidas de precaución que adoptan son casi "sin querer" porque "somos familias humildes pero limpias", remarcó. Y al parecer no eran meras palabras, ya que tanto el patio como los baños compartidos se caracterizaban por la limpieza.

A pesar de la alerta existente en las provincias de la región con respecto a esta problemática, al parecer las campañas de difusión en relación a la prevención son ineficientes. "Nosotros no tenemos acceso a los medios, sabemos que existe un mosquito que transmite una enfermedad pero nada más", señaló Nelly.

Sus palabras, a su vez, fueron ratificadas por Belén, quien dijo conocer como una de las medidas de prevención el uso de repelente. "Pero yo sólo se lo pongo a mi bebé, yo no lo uso", agregó.

A escasas cuadras de la vivienda en la que estuvieron alojados un par de días los pacientes que contrajeron la enfermedad en Puerto Iguazú (donde residen), Irene y Beto aprovechaban el fresco que "corría" por la vereda. Al ser consultados si sabían que a escasos metros estuvieron alojados los afectados en cuestión, dijeron que sabían que "era por aquí cerca" pero no tenían mayores precisiones.

En relación a la pregunta de si en algún momento se les brindó información para prevención, ambos dijeron que no. "Lo poco que sabemos de la enfermedad es porque lo escuchamos en la tele o en la radio", comentó Beto.

Irene, en tanto, consideró que los vecinos también deben asumir sus propias responsabilidades a la hora de mantener limpios sus hogares. "La otra vez tuve que subir a la losa de mi casa para ver dónde tenía una gotera y, cuando estuve arriba, pude ver el fondo de la casa de mi vecino y era un desastre: pasto alto, botellas y baldes boca arriba por doquier", relató con indignación la mujer.

Para ella existe una cuota de compromiso que debe ser asumido por las autoridades municipales y provinciales a la hora de hacer campaña de prevención y concientización, "pero también es cierto que cada uno de nosotros tiene que hacerse cargo de la parte que le corresponde", sentenció.

David, junto a los demás integrantes de su familia, recolecta cartones y los va acopiando al costado de su humilde vivienda -también ubicada sobre la Ex Vía- y, según contó, por allí sólo pasaron los móviles que fumigaban y nunca nadie se acercó a brindarle algún tipo de información sobre las medidas preventivas ante esta enfermedad.

Otros barrios, misma realidad

En la otra punta de la ciudad, en el barrio Fray José de la Quintana, algunos vecinos también fueron consultados acerca de la información que poseían sobre las medidas de prevención y las respuestas fueron casi "calcadas". La diferencia, claro está, estuvo dada por las fumigaciones, ya que hasta ahora sólo se efectuaron en un par de manzanas del barrio San Martín.

"Sí, algo sabemos, como por ejemplo que no tenemos que dejar baldes con agua limpia o cualquier otro recipiente con la boca hacia el cielo porque allí pueden producirse reservorios del mosquito", dijo Carmen, quien vive frente a un baldío en la calle Provincias Unidas.

Para ella, al igual que otros habitantes de la ciudad, la responsabilidad es compartida. "Nos pasa con la basura, por ejemplo, que la tiran en la esquina un rato después de que pasó el camión, o con las luces de la calle, las cuales son atacadas cada tanto. Bueno, lo mismo ocurre con los cuidados mínimos de limpieza que debemos tener dentro de nuestras casas", sentenció.

En el barrio Docente las respuestas sobre estos mismos interrogantes casi fueron "calcadas". A esta altura, sólo resta la conclusión de que aún hay mucho por hacer. Más aún si se tiene en cuenta las palabras del propio Ministro correntino de Salud, quien aseguró que están dadas todas las condiciones para que se produzca un brote importante de la enfermedad (ver recuadro). Estas palabras, de algún modo, también fueron ratificadas desde el municipio capitalino, ya que aseguran que resulta imprescindible tomar todas las medidas de precaución necesarias.

Cabe recordar que se trata de una enfermedad que no sabe de fronteras ni clases sociales. Todos y cada uno de los integrantes de la sociedad posee una responsabilidad, cumplirla sería imprescindible y fundamental.

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